La tuberculosis sigue siendo la principal causa de muerte por enfermedades infecciosas en el mundo

SALUD. Uno de los mayores problemas, es el bajo porcentaje de personas que accede y completa los esquemas de tratamiento.

La tuberculosis continúa siendo la enfermedad infecciosa que provoca más muertes en el mundo. En 2024, murieron 1,25 millones de personas por esta enfermedad, incluyendo 161.000 con infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). Además, se estima que 10,8 millones de personas contrajeron la enfermedad, lo que refleja la persistencia de este grave problema de salud pública, según el informe de la agencia EFE.

Por ello, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya alertaron sobre el aumento de casos de tuberculosis (TB) en 2023, lo que confirma que la enfermedad ha retomado su lugar como la principal causa de muerte por patógenos infecciosos en el mundo, tras la pandemia de COVID-19. Y la situación puede complicarse, advirtió la OPS, por los drásticos y abruptos recortes que se están produciendo en la financiación de la sanidad mundial.

La entidad advirtió que la tuberculosis sigue afectando especialmente a los países de ingresos bajos y medianos, donde el acceso a diagnóstico y tratamiento aún es limitado. En América Latina y el Caribe, la región enfrenta desafíos particulares debido a la desigualdad en el acceso a la atención médica y la presencia de tuberculosis multirresistente.

“La tuberculosis es prevenible y curable, pero sigue siendo una de las principales causas de mortalidad. Necesitamos un compromiso firme para garantizar que todas las personas tengan acceso a diagnóstico y tratamiento oportuno”, afirmó un portavoz de la OPS.

Un día para comprometerse

El 24 de marzo, en el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, la OPS y la OMS promueven el lema “¡Sí! Podemos poner fin a la tuberculosis: comprometerse, invertir, cumplir”, con el objetivo de movilizar a la comunidad internacional para reforzar la prevención, mejorar el acceso al tratamiento y garantizar que ninguna persona quede atrás en la lucha contra esta enfermedad.

Ante esto, la OMS pidió inversiones urgentes para proteger y mantener los servicios de atención y apoyo a la enfermedad en todos los países. Se calcula que los esfuerzos mundiales para combatirla han salvado 79 millones de vidas desde el año 2000.

Uno de los mayores retos es la tuberculosis multirresistente, que amenaza la seguridad sanitaria global. En 2023, solo dos de cada cinco personas con TB farmacorresistente pudieron acceder a tratamiento.

Por ello, la OPS y la OMS instan a los gobiernos a fortalecer sus programas de control de la enfermedad y aumentar la inversión, ya que se necesitan 22 000 millones de dólares anuales para alcanzar las metas de erradicación fijadas para 2030 en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

La situación en Bolivia

El Ministerio de Salud y Deportes informó que en 2024 se notificaron 9.592 casos en todo el país, y 6.633 personas iniciaron tratamiento en todas las formas de la enfermedad. A través del Sistema Único de Salud (SUS), se destinaron 11.576.855 bolivianos para garantizar el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de las personas con tuberculosis.

De ese total, el 5,3% también tenía VIH y el 9,9% presentaba tuberculosis junto con diabetes. La tasa de nuevos casos fue de 82 por cada 100.000 personas. La mayoría de los casos se reportaron en Santa Cruz, La Paz y Cochabamba, concentrando el 79% del total.

La tuberculosis infantil aumenta

En el marco del día internacional, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la OMS en Europa publicaron un informe que revela que los niños menores de 15 años representaron el 4,3% de los casos de tuberculosis en Europa y Asia central, lo que supone un aumento del 10% de la tuberculosis infantil para 2023 en comparación con el año anterior.

Vigilancia y seguimiento de la tuberculosis en Europa 2025 enfatizó que se necesitan medidas inmediatas de salud pública para controlar y reducir la creciente carga de tuberculosis. También expresó su preocupación por el hecho de que, para cada uno de cada cinco niños con esta enfermedad en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, se desconoce si su tratamiento se ha completado, lo que puede provocar un deterioro de los resultados sanitarios, como la aparición de tuberculosis farmacorresistente y su posterior transmisión.

Una niña de cuatro años recibe tratamiento por desnutrición y tuberculosis pulmonar en un hospital de la provincia afgana de Nangarhar. Foto: © UNICEF/Mark Naftalin

La carga sigue siendo elevada

En 2023, el número de personas diagnosticadas y tratadas por tuberculosis comenzó a aumentar de nuevo, tras una caída sin precedentes en 2020 debido a las interrupciones relacionadas con la pandemia de COVID-19.

En Europa y Asia central, se notificaron más de 172.000 personas con tuberculosis en 2023, niveles similares a los de 2022. Mientras tanto, en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo, se diagnosticaron casi 37.000 personas, un aumento respecto a las 35.000 notificadas el año anterior.

En este sentido, el director regional de la agencia sanitaria en Europa destacó que incluso antes de los recientes recortes en la ayuda internacional al desarrollo, el mundo se enfrentaba a un déficit de 11.000 millones de dólares en la respuesta global a la tuberculosis. Por ello, en el corto plazo, la situación puede complicarse.

TB y VIH, una amenaza persistente

La coinfección por VIH sigue siendo un problema persistente para los pacientes con tuberculosis en Europa y Asia central. En 2023, más del 15% de los pacientes con tuberculosis estaban coinfectados por el VIH.

Sin embargo, los datos disponibles indican que una de cada cinco personas coinfectadas en esas regiones podría no estar recibiendo ningún tratamiento antirretroviral.

Los organismos también hicieron hincapié en la necesidad de intensificar los esfuerzos para detectar y tratar a las personas de forma más eficaz. Esto incluye ampliar el acceso a regímenes de tratamiento más cortos y totalmente orales, que han demostrado ser prometedores para mejorar los resultados de los pacientes con tuberculosis farmacorresistente.

Fuente: EFE y ONU Noticias