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Diez emprendedoras bolivianas construyen autonomía económica con sus negocios y el apoyo de BancoSol

FINANCIAMIENTO. Sus negocios sostienen hogares, generan empleo y buscan nuevos mercados. BancoSol reconoció a diez mujeres de los nueve departamentos y de El Alto que accedieron a créditos financiados con sus bonos sociales de género. Sus historias también muestran cómo combinan el trabajo con las responsabilidades de cuidado.

Giovanna Paz mantiene en pie su negocio de confección de ropa infantil después del incendio que destruyó puestos comerciales en la Feria Barrio Lindo de Santa Cruz. En Oruro, Adriana Gamboa se abrió camino en el transporte de carga pesada, en un sindicato integrado casi exclusivamente por hombres. En Chuquisaca, las polleras que confecciona Eleuteria Soliz llegan a clientes en España y Estados Unidos. Las tres forman parte de las diez emprendedoras que BancoSol reconoció el 14 de octubre en La Paz por su trayectoria y el desarrollo de sus negocios.

La cuarta edición del “Reconocimiento a Mujeres Bolivianas que sueñan en grande” reunió a clientas de los nueve departamentos y de la ciudad de El Alto. Todas recibieron financiamiento proveniente de los Bonos Sociales Avanza Mujer BancoSol 1 y 2, emisiones que movilizan recursos del mercado de capitales para otorgar créditos a negocios liderados por mujeres.

Detrás del reconocimiento hay recorridos distintos: mujeres que compraron una máquina para comenzar a producir, ampliaron una actividad familiar o encontraron en el trabajo por cuenta propia una forma de generar ingresos y atender a sus hijos o a sus madres. Sus siguientes metas incluyen abrir tiendas, contratar personal y capacitar a otras personas.

Negocios que crecen y se reconstruyen

En Santa Cruz, Giovanna Paz impulsa “BK’S Store”, un emprendimiento de confección de prendas infantiles que da trabajo a cuatro personas. El incendio en la Feria Barrio Lindo fue una de las dificultades que debió enfrentar para sostener su actividad.

“Sueño en grande, pensando que mi negocio va a seguir creciendo y no se va a estancar, porque a pesar de todas las dificultades que hemos atravesado, a lo largo de los años, seguimos de pie”, expresa.

En Santa Cruz, Giovanna Paz es la propietaria de “BK’S Store” en Santa Cruz. Hoy genera empleo para cuatro personas.

En El Alto, Susana Cochi Quispe lleva 17 años al frente de “Pollos Fenix”, un negocio que construye junto a sus tres hijos y que genera empleo para 12 personas. Su experiencia está marcada por las dificultades y la decisión de continuar: “Hemos pasado varias pruebas para llegar donde estamos… hoy estamos mal, pero mañana es otro día y el sol sale otra vez”, afirma.

La compra de maquinaria fue el punto de partida para Amalia Soleto Soto, de Riberalta, Beni. Comenzó como ayudante de su esposo, pintando muebles, y luego aprendió a armarlos. Hoy desarrolla el negocio junto a él y sus dos hijos.

“Mi negocio inició con mi decisión de comprar una maquinaria. Decidí emprender con el objetivo de estar cerca a mi familia”, cuenta.

En Potosí, Carmen Terrazas Paco encontró en la venta de refrescos una fuente de ingresos para su hogar, con el apoyo de sus dos hijas. Después de construir una clientela, busca ampliar su actividad.

“Al inicio se sufre, tienes que buscar clientes, después poco a poco te haces conocer con la gente y los mismos clientes te buscan. Me siento orgullosa porque es mi propio negocio, y ahora estoy buscando otras tiendas para abrir y contratar personal”, señala.

Trabajar y cuidar

La relación entre el negocio y las responsabilidades familiares aparece en varias de las historias. En Tarija, Martha Primitiva Cuadros Bejarano consolidó “Pensión Doña Paulita”, donde trabaja con su familia en la elaboración y venta de salteñas, empanadas, almuerzos y comida rápida. Los ingresos le permiten construir su casa y organizarse para atender a su madre de 88 años.

“Es mi negocio propio y no dependo de nadie. Además, tengo mi mamita de 88 años y no la puedo dejar mucho tiempo sola”, explica. De ella, dice, aprendió que no se debe sentir vergüenza de trabajar.

En Cobija, Pando, Arminda Gutierrez Terrazas sostiene el “Servicio de Comida Army”, dedicado a la gastronomía tradicional, mientras acompaña la educación y el crecimiento de sus tres hijos. La perseverancia es el consejo que comparte con otras mujeres interesadas en emprender.

En La Paz, Karla Tarquino combina gastronomía y repostería con “Duke’s Cake” y “Duke’s Fast Food”. Junto a su hija, impulsa estos negocios que generan tres empleos. Su siguiente aspiración es crear una fundación que ofrezca capacitación para emprender.

“Me imagino con una Fundación, ese es mi sueño para ayudar a las mujeres y también a varones para que se capaciten y puedan emprender su propio negocio”, afirma.

Oficios, nuevos mercados y sectores masculinizados

Martha Villarroel Zurita, de Cochabamba, trabajó como cocinera, conductora de volqueta y albañil antes de consolidar su actividad como agricultora. Junto a sus dos hijos fortaleció su emprendimiento productivo, con una pregunta que resume su convicción: “¿Acaso una mujer no puede?”.

En Oruro, Adriana Gamboa Vallejos, abogada de profesión, eligió el transporte de carga pesada para generar ingresos y disponer de tiempo para acompañar a su hijo. Su actividad también le permitió financiar sus estudios universitarios.

“En mi sindicato son un 99% varones, y siempre he tenido que esforzarme un poco más. Me encanta mi trabajo”, relata.

La experiencia y la calidad de la confección permitieron a Eleuteria Soliz Avalos, de Chuquisaca, construir una clientela para sus polleras dentro y fuera de Bolivia. “Tengo hartos clientes aquí, allá en España y Estados Unidos. Para mí es un orgullo mi trabajo, pero quiero crecer más”, cuenta.

Financiamiento para sostener la expansión

Las diez historias forman parte de Avanza Mujer, un programa que BancoSol lanzó en 2023 para combinar financiamiento, capacitación y otros servicios dirigidos a negocios liderados por mujeres.

La primera emisión de sus bonos sociales se realizó en junio de 2024 por Bs 205,8 millones, con una garantía parcial de crédito del 50% de BID Invest. Según el banco, hasta junio de 2025 se habían canalizado Bs 210,6 millones mediante 4.595 créditos para micro y pequeñas empresas lideradas por mujeres.

La segunda emisión, de agosto de 2025, fue de Bs 150 millones. Hasta julio de 2026, la entidad reportó 3.516 operaciones de crédito y Bs 188,9 millones desembolsados con estos recursos.

“Sus historias demuestran que los negocios liderados por mujeres no solo transforman hogares; también generan empleo, fortalecen las comunidades y dinamizan la economía boliviana”, sostuvo la gerente general de BancoSol, Verónica Gavilanes. La ejecutiva señaló que el reconocimiento también plantea la necesidad de ampliar las oportunidades de financiamiento.

A septiembre de 2026, la entidad registraba 176.744 mujeres con financiamiento, equivalentes al 46,48% de sus clientes de crédito. Los recursos colocados entre ellas superaban los Bs 8.887 millones, el 45,58% de la cartera, de acuerdo con los datos proporcionados por el banco.

Las emprendedoras junto a ejecutivos de BancoSol.

Capacitación y herramientas para la gestión

Desde el lanzamiento de Avanza Mujer, BancoSol ha acompañado a 56.330 emprendedoras mediante capacitación, certificación y servicios para fortalecer sus negocios.

La entidad financiera explicó que entre las iniciativas están CapacitaRSE Mujer y Track Mujeres, con contenidos de marketing digital, inteligencia artificial, finanzas y liderazgo. Según la entidad, el 92% de las participantes reportó un crecimiento de sus ventas y el 90%, un aumento de su clientela. También atribuye a estas iniciativas la generación de 2.656 empleos directos e indirectos.

Para la edición 2026 de Track, el banco informó resultados preliminares de un incremento del 44% en habilidades y conocimientos, un 93% de satisfacción y un 92% de participantes que considera aplicables los contenidos a su actividad.

La entidad también destacó el uso de altoke, su solución digital de cobros y pagos. A septiembre registraba más de 2,2 millones de clientes, de los cuales el 51% eran mujeres. Ellas realizaron el 56,7% de sus más de 57 millones de transacciones mensuales.

Durante el acto, en el que participaron representantes del Grupo BID y ONU Mujeres en Bolivia, las diez emprendedoras recibieron además un Plan de Salud Preventiva Familiar por un año, orientado a la prevención y el diagnóstico oportuno.

Para las homenajeadas, el siguiente paso está en sus propios negocios: reconstruir y ampliar la producción, llegar a otros mercados, abrir tiendas o contratar personal. Son metas concretas que requieren financiamiento, conocimientos y condiciones para compatibilizar el trabajo con el cuidado familiar.