AYUDA. Los paúros y pozos se van quedando sin el líquido vital. La comunidad se encuentra en el AMNI San Matías.
Bahía Negra es una pequeña comunidad del municipio de San Matías. Sus pobladores también lucharon contra los incendios forestales y hoy enfrentan la creciente falta de agua. Las consecuencias ya se perciben en los problemas de salud, especialmente entre los más pequeños, que presentan dolencias estomacales.
José Antonio Tomichá es el profesor del lugar, que se encuentra a 15 kilómetros de Santo Corazón y a 190 de Roboré, en el sudeste chiquitano. Este viernes llegó hasta Roboré y solicitó apoyo para paliar la escasez de agua que se registra en la zona. “Ya no hay incendio, tampoco agua”, afirmó. El río de la zona está completamente seco y los pozos o paúros también. La sequía ya lleva más de ocho meses y las escasas lluvias que caen, se evaporan muy rápido.
Las 22 familias que viven en la comunidad, para cocinar y el aseo personal, usan el líquido que sale de unos pozos artesianos que se perforaron cerca del río, a aproximadamente tres metros de profundidad. Ya se están secando y “el agua que sale es salada y de un color oscuro”, relató.
Junto con la dotación de agua para el consumo humano, expresó que sería muy bueno que llegara hasta el lugar alguna brigada de salud, para brindar atención médica y medicamentos, pues tampoco funciona su posta.

Bahía Negra es una comunidad que está en el ANMI San Matías y agrupa a 22 familias.
Juntos contra el incendio
San Matías es el municipio más afectado por los incendios forestales en Santa Cruz. El Área Natural de Manejo Integral (AMNI) San Matías sufrió una afectación en más del 70% de su superficie.
Bahía Negra está ubicada en la zona central del ANMI San Matías y hace parte de la TIOC Pantanal. Las familias en la comunidad subsisten con la siembra de maíz, yuca, frejol, arroz y camote, trabajos eventuales en propiedades ganaderas además de la cacería y pesca de subsistencia.
Tomichá también es bombero forestal y de estructura. Durante las últimas semanas dirigió el trabajo de los pobladores, incluyendo el de los más pequeños, donde los niños de poco más de diez años, ya manejan las mochilas para el agua y algunas herramientas.

Los pequeños de la comunidad también ayudaron en la creación de un anillo de seguridad.
El fuego también estuvo a punto de llegar a Bahía Negra. Tomichá organizó el Comité de Incendios y, junto a los pobladores, hicieron un anillo de seguridad. Sus pequeños alumnos participaron «con mucho entusiasmo. Es muy difícil evitar que sean parte, tienen bastante interés”, afirma Tomichá.

La ayuda que llegó hace algunas semanas ya se agotó. En la zona también se necesita atención médica.
FOTOS. José Antonio Tomichá