Hagamos Equipo 2.0, una alianza multisectorial para impulsar la eliminación del trabajo infantil

COMPROMISO. Hay avances en las empresas. Es necesario avanzar en el desarrollo de un consumo responsable.

Hagamos equipo. Ese es el desafío de la alianza multisectorial que se conformó para promover el respeto de los derechos de los niños y adolescentes, con foco en la eliminación del trabajo infantil y en la generación de un entorno que les garantice derechos básicos como la educación y la salud. Una acción que no sólo implica a los lugares de trabajo, sino que debe extenderse a los centros de comercialización, la comunidad y el entorno de los menores.

«Alianza Multisectorial por el Bienestar de la Niñez y Adolescencia – Hagamos Equipo 2.0.” es el nombre de la instancia que lanzaron la Gobernación de Santa Cruz, el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). El grupo busca convertirse en referente de acción conjunta en la lucha contra el trabajo infantil, “garantizando que cada niño, niña y adolescente disfrute de sus derechos fundamentales, como la educación, la salud y la protección, en un entorno libre de explotación laboral”.

Nair Sánchez, directora del Sedepos, destacó que el objetivo de contribuir a la reducción progresiva del trabajo infantil, mediante las buenas prácticas empresariales, con la articulación, participación y fortalecimiento multisectorial entre el Estado, sector privado, academia, sociedad civil, y otros organismos en el departamento de Santa Cruz, haciendo énfasis en las instancias responsables por ley.

Impacto

Paola Vázquez, oficial de protección de UNICEF, manifestó la importancia de esta alianza,  para fomentar la conciencia y sensibilización en la sociedad civil a través de la difusión y capacitación sobre el trabajo infantil, sus efectos, la importancia de proteger a los infantes y la promoción de buenas prácticas empresariales, consumo responsable y la certificación del Triple Sello.

“Para Unicef es importante volver a retomar esta iniciativa, promover que no se pierdan esas experiencias, además de escalarlas y replicarlas a otros sectores, para fortalecer la prevención del trabajo infantil y la protección de la niñez en general”, expresó Vázquez.

De acuerdo a las convenciones internacionales, se considera trabajo infantil cualquier actividad desarrollada por menores de hasta 17 años, que interfiera con su bienestar físico, mental o moral; o que interfiera con su escolarización. Sin embargo, en Bolivia las leyes reducen la edad límite a 14 años.

25 instituciones ya suscribieron el compromiso 2.0 para avanzar hacia la erradicación total del trabajo infantil.

Los avances en la región

Santa Cruz ha avanzado en procesos como la reducción del trabajo infantil en la zafra cañera, lo que ha permitido que dos de los principales ingenios del departamento, Guabirá y Unagro, cuenten con la certificación del Triple Sello que lo valida. No obstante, el proceso debe extenderse a otros sectores productivos y de servicios, especialmente los que están en la informalidad, y a la sociedad en general.

En temas como el trabajo infantil, es esencial que el productor asuma su responsabilidad no sólo en sus propias operaciones, sino que extienda el compromiso hacia sus proveedores. Pero eso no es suficiente, se debe desarrollar un consumo responsable, a través del cual el consumidor reconozco y valore a las empresas que garantizan las buenas prácticas y el respeto a los derechos de los menores.

Durante el encuentro se mostraron los avances en la región, pero aún son insuficientes.

Estos son algunos de los desafíos planteados durante el lanzamiento de esta versión 2.0, tomando en cuenta que el Plan Nacional de Erradicación del Trabajo Infantil arrancó en el año 2000 y Santa Cruz desarrolló su propia estrategia a partir de 2008. El proceso permitió avances: el trabajo infantil se redujo, se dictó una ley departamental, los ingenios azucareros se certificaron y algunos supermercados apoyaron la promoción del consumo responsable.

La experiencia del departamento se replicó con los recolectores de castaña en Riberalta y Cobija y en algunas operaciones mineras, donde el trabajo infantil se da entre los proveedores.

Los valores

Estos datos los brindó Rodrigo Magariños, gerente del área de Responsabilidad Social del IBCE, enfatizando que las acciones de esta alianza se basan en cinco valores esenciales: compromiso y solidaridad, respeto e inclusión, transparencia y ética, colaboración e innovación, sostenibilidad y empoderamiento.

El trabajo se realizará a través de cinco líneas estratégicas y mesas de trabajo: buenas prácticas de conducta empresarial responsable, protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, incidencia en políticas público- privada, sensibilización y comunicación y generación del conocimiento.

Compromiso asumido

Al finalizar el acto de presentación de la alianza, 25 organizaciones se sumaron al compromiso. Se trata de nueve empresas privado, siete Instituciones del sector público, tres universidades, dos entidades gremiales y cuatro organismos de colaboración.