MEDIOAMBIENTE. La industria de la moda genera el 8% de las emisiones de gases de efecto invernadero y consume enormes cantidades de agua y productos químicos.
Cada segundo se incinera o se envía al vertedero el equivalente a un camión de basura de ropa. Así, la moda rápida está acelerando una catástrofe medioambiental en el planeta. Por ello, la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió medidas urgentes para frenar el devastador impacto de la industria textil en el planeta.
Cada 30 de marzo se celebra Día Internacional de Cero Desechos. En 2025, la fecha puso30 foco en la moda, subrayando el asombroso consumo de recursos y los niveles de contaminación. Se trata de una industria en la que las tendencias cambian rápidamente y las prendas suelen desecharse después de haber sido usadas un puñado de veces.
“Ir a la última podría matar al planeta”, subrayó el titular de la ONU, António Guterres.
La industria de la moda es uno de los sectores más contaminantes del mundo, responsable de hasta el 8% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero. Consume enormes cantidades de agua, 215 billones de litros anuales, equivalentes a 86 millones de piscinas olímpicas, y utiliza miles de productos químicos, muchos de ellos nocivos para la salud humana y los ecosistemas.
A pesar de estas asombrosas cifras, la ropa se produce y se desecha a un ritmo sin precedentes, impulsado por modelos de negocio que dan prioridad a la rapidez y a lo desechable frente a la sostenibilidad, advirtió la ONU.
Una crisis entretejida en nuestra ropa
Guterres advirtió que la crisis de los residuos en la moda es sólo un síntoma de un problema mundial mucho mayor.
Los seres humanos generamos en todo el mundo más de 2.000 millones de toneladas de residuos al año, suficientes para dar 25 vueltas al planeta si se empaquetaran en contenedores de transporte estándar, contaminando la tierra, el aire y el agua, y afectando de manera desproporcionada a las comunidades más pobres.
“El mundo rico está inundando el Sur Global de basura, desde ordenadores obsoletos hasta plásticos de un solo uso”, afirmó.
«Muchos países carecen de la infraestructura necesaria para procesar siquiera una fracción de lo que se vierte en sus costas, lo que provoca un aumento de la contaminación y unas condiciones de trabajo peligrosas para los recicladores”, afirmó.
Revisando las tendencias
Los expertos calculan que duplicar la vida útil de la ropa podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 44%. Sin embargo, también es una industria con grandes oportunidades para transformar vidas y medios de subsistencia a mejor.
“Los diseñadores experimentan con materiales reciclados. Los consumidores exigen cada vez más sostenibilidad. En muchos países, los mercados de reventa están en auge”, dijo Guterres, instando a todos a contribuir a la lucha contra los residuos.
Evitar el lavado de imagen verde
Las acciones para mitigar el impacto de la industria de la moda deben surgir de gobiernos, empresas y consumidores.
- Los gobiernos deben promulgar políticas y normativas que fomenten la sostenibilidad y las iniciativas de cero residuos.
- Las empresas deben ir más allá del ecopostureo o lavado de imagen ecologista y tomar medidas reales para reducir los residuos, aumentar la circularidad y mejorar la eficiencia de los recursos en todas las cadenas de suministro.
- Los consumidores, por su parte, pueden desempeñar un papel crucial tomando decisiones responsables con el medio ambiente: valorando los productos duraderos, reduciendo el consumo excesivo y apostando por los mercados de reventa.
“No hay lugar para la impostura ecológica”, subrayó Guterres. “Las empresas deben aumentar la circularidad, la reducción de residuos y la eficiencia de los recursos en todas sus cadenas de suministro”.
Gestión adecuada
Más allá de la industria de la moda, la lucha más amplia contra los residuos requiere una coordinación mundial, añadió.
Más de mil millones de personas viven en barrios marginales o asentamientos informales sin una gestión adecuada de los residuos, lo que conlleva graves riesgos para la salud. Los vertidos no regulados y las malas prácticas de eliminación de residuos están agravando la contaminación y la pérdida de biodiversidad en todo el mundo.
“Comprometámonos a poner de nuestra parte para limpiar nuestros actos y construir un mundo más sano y sostenible para todos”, concluyó Guterres.
Foto principal: Trabajadoras de una fábrica textil de Vietnam cosen chaquetas hinchables, destinadas sobre todo a los mercados occidentales. Foto: OIT
FUENTE: ONU Noticias