IMPACTO. El hacinamiento, la falta de privacidad y las complejas condiciones de financiamiento, son algunos de los factores que aumentan el estrés y los problemas de convivencia.
Un nuevo informe de Hábitat para la Humanidad revela la preocupante conexión entre la falta de vivienda adecuada y el aumento de la violencia intrafamiliar en la región. El documento destaca cómo las condiciones de vivienda precarias, como el hacinamiento, la falta de privacidad y la inestabilidad habitacional, contribuyen al estrés familiar y aumentan el riesgo de violencia.
El informe, «Vivienda y prevención de la violencia intrafamiliar», subraya la necesidad urgente de soluciones de vivienda que vayan más allá de simplemente proporcionar refugio. Una vivienda sostenible, segura y digna es esencial para promover la seguridad de las mujeres, su independencia económica y su bienestar general.
“Siempre supimos del poder de la vivienda adecuada en el desarrollo de las personas. Hoy, sabemos con datos cuán necesario es trabajar en el acceso a una vivienda adecuada como una estrategia para prevenir la violencia de género”, afirmó Paula Celestino Ayala, directora adjunta de Relaciones Institucionales de Hábitat para la Humanidad Argentina.
“Estamos construyendo comunidades donde las mujeres y sus familias puedan prosperar, libres de violencia y sin miedo”, expresó Ayala.
El estudio señala que al menos una de cada tres mujeres en América Latina y el Caribe ha experimentado violencia física o sexual por parte de su pareja, mientras que 14 de los 25 países con las tasas más altas de feminicidios en el mundo se encuentran en la región. El 45% de la población de la región no tiene acceso a infraestructura adecuada de vivienda, lo que equivale a aproximadamente 300 millones de personas.
Más que servicios básicos
La realidad desigual en función de cada país, ya que, por ejemplo, en Costa Rica se estima que aproximadamente el 11 % de la población está en rezago frente a otros como Nicaragua donde está por encima del 80 % (BID, 2024). En Argentina, más de tres millones de hogares carecen de una vivienda digna. La falta de condiciones habitacionales adecuadas, como el hacinamiento y la ausencia de servicios básicos, genera un impacto directo en la estabilidad familiar y en el incremento de la violencia intrafamiliar.
El estudio señala que espacios con temperaturas desagradables y falta de servicios como agua potable corriente generan más estrés y propician situaciones de maltrato o violencia intrafamiliar. La ubicación de la vivienda influye
significativamente en la violencia intrafamiliar.
La ubicación de la vivienda es otro factor determinante. Cuando se encuentran en áreas periféricas con deficiencias urbanas, se asocian con mayores tasas de violencia, debido a que el aislamiento social limita el acceso a servicios, empleo y redes comunitarias, lo que aumenta la dependencia de las familias en un entorno cerrado. Además, la falta de espacios recreativos dificulta la descarga del estrés, exacerba los conflictos domésticos y reduce las oportunidades de resolución saludable.
Por el contrario, las condiciones óptimas de vivienda promueven relaciones armoniosas y contribuyen a prevenir dinámicas violentas.
Enfoque integral
Hábitat para la Humanidad Argentina plantea un enfoque integral para abordar este problema. Entre sus estrategias destacan el mejoramiento de viviendas para cumplir con estándares de calidad y seguridad, la promoción de la tenencia segura de la tierra para empoderar a las mujeres, el fortalecimiento de redes comunitarias de apoyo y la incidencia en políticas públicas para generar entornos que protejan los derechos de las mujeres y las familias. Los mecanismos de financiamiento de vivienda social, también pueden contribuir a perpetuar situaciones de violencia.
La organización insta a gobiernos, organizaciones y el sector privado a trabajar en conjunto para abordar la crisis habitacional y desarrollar políticas que garanticen el acceso a viviendas seguras. Destinar recursos para mejorar las condiciones de vivienda no solo contribuye a la prevención de la violencia intrafamiliar, sino que también fortalece la construcción de comunidades más seguras y equitativas en la región.
Fuente: Agencia de Noticias InnContext y Hábitat para la Humanidad