CITA. El público podrá disfrutar de diversas manifestaciones artísticas entre el 27 y 30 de marzo. Los artistas comienzan a llegar para crear en conjunto con los pobladores de esta comunidad guaraní.
Poetas, músicos, pintores, muralistas, bailarines y artesanos, entre otros, se darán cita a lo largo de los 14 días de creación colectiva en la quinta versión del “Festival Internacional de las Artes Santa Rosa de Cuevo 2025”. El público podrá apreciar el resultado de la combinación de talentos y creatividad en esa localidad chuquisaqueña, entre el 27 y 30 de marzo.
Mimmo Roselli es su impulsor. Llegó al chaco boliviano hace 40 años y su primer vínculo fue como profesional de la salud. Sin embargo, su amor por el arte forjó un nuevo lazo que se transformó en un festival que revoluciona a la pequeña localidad ubicada a tres kilómetros de Cuevo, en el límite entre Santa Cruz y Chuquisaca.
Hoy se dedica a las artes, es pintor, y continúa convencido de que el arte también es un elemento esencial para el desarrollo humano. Por ello, desde 2016 decidió impulsar este festival que es fruto del aporte de los artistas y que busca generar recursos para que los talleres de arte y música no se cierren en Santa Rosa y Palmarito. Sin embargo, hasta ahora no ha encontrado la ansiada respuesta de los organismos públicos.
Roselli anuncia que ésta será su última vez como organizador. Pronto dejará la iniciativa en manos del municipio y la comunidad guaraní de la pequeña población de casas dispersas y que apenas ha cambiado desde que llegó por primera vez, hace ya varias décadas. “Me enamoró, no había nada”, recuerda.

Los niños son protagonistas centrales del trabajo que se realizará desde hoy en Santa Rosa de Cuevo.
Creación colectiva y capacidad de escucha
Desde este 17 de marzo, los artistas de diferentes disciplinas irán llegando a Santa Rosa de Cuevo. Roselli afirma que son libres para crear, sólo les pide que se conecten con el lugar y que tengan la capacidad de escuchar a sus habitantes, con los que finalmente se unen en un proceso de cocreación.
Esta vez los artistas llegarán de Brasil, Argentina, Estados Unidos, Bélgica, Italia y Francia. También les pide capacidad de trabajo en equipo y que “puedan dar algo de sí a los guaraníes”. Durante los primeros días conocerán el lugar y luego irán creando desde sus diferentes disciplinas.

Los murales reflejan los procesos de cocreación. Este año el muralismo tendrá un espacio especial.
Santa Rosa es una antigua misión franciscana y conserva el legado de los misioneros. Por estos días sus pobladores, aproximadamente 600 personas de origen guaraní, se suman al trabajo con los artistas que llegan como voluntarios para compartir sus conocimientos. La premisa es colaborar y comunicar lo que sucede en el entorno, hacer arte con lo que se puede encontrar en ese territorio y darle una visión contemporánea.
Este año, una de las áreas destacadas será el muralismo, con Lorgio Vaca a la cabeza de un numeroso grupo de artistas y que estarán conversando sobre su obra y trabajo con la comunidad. Vaca estará en el lugar durante una semana., mientras otros cuatro muralistas elaborarán sus trabajos en la comunidad y también en Ivo, otra población cercana, ubicada en Chuquisaca.
La música también tendrá su espacio y se traducirá en conciertos con la participación de orquestas, coros y solistas, además de danza contemporánea, con propuestas que incluyen la visión guaraní y su conexión con los sueños entre otros temas. La jornada del sábado 29 promete una “fiesta latina” además de teatro y poesía.

El italiano Mimmo Roselli es el principal impulsor del festival, pero este año pasará la posta.
Un nuevo ciclo
Tras nueve años de trabajo en este festival -la pandemia de 2020 obligó a pasarlo a 2021-, Roselli siente que hay logros que van más allá de los días de la actividad. Hoy Santa Rosa de Cuevo “es un lugar limpio, sin basura. Además, cada vez que llegamos con el festival, los habitantes se alegran mucho, están orgullosos de hacer esto”.
“La gente ha tomado conciencia de la importancia del festival, lo ha asumido como propio. He hecho lo que he podido, pero ahora los bolivianos deben apropiarse”, afirma Mimmo Roselli.
Ahora deben seguir avanzando hasta concretar el sueño inicial de tener formación en artes plásticas, música, danza y otras disciplinas en Santa Rosa de Cuevo y en Palmarito. Hay buenas perspectivas para los próximos meses, pues en la zona trabajarán dos artistas plásticos de la universidad estatal y una bailarina, que trabajarán directamente con la comunidad guaraní. Además, la poetisa Valeria Sandy dictará un curso en el lugar.
Ese es el camino para impulsar el desarrollo humano en toda su dimensión, entendiendo que la salud y educación son esenciales, pero necesitan complementarse con otras áreas como el arte.
Por lo pronto, desde hoy los pobladores de Santa Rosa de Cuevo iniciarán el proceso de creación colectiva junto a quienes llegan para demostrar que el arte también impulsa el desarrollo, la integración y la inclusión.
Puede acceder al programa completo en el este link.
La danza integra a los bailarines visitantes con niños, jóvenes y adultos de la comunidad.