CONSERVACIÓN. El compromiso, visitar el parque periódicamente para rellenar la botella que permite el riego por goteo. El objetivo, preservar la biodiversidad urbana.
El Parque Laguna Guapilo es un espacio de 50 hectáreas ubicado en la zona urbana de Santa Cruz de la Sierra. La laguna que está en el centro es de regulación y su función esencial es prevenir inundaciones en la ciudad; allí desembocan las aguas de los canales de drenaje de diferentes zonas y continúan su curso hacia los ríos, como el Grande.
El espacio alberga una gran biodiversidad, que se refleja en más de 200 tipos de aves, 13 clases de peces, diversos reptiles y las conocidas capiguaras, que pueden verse en la laguna que por estos días tiene poca agua y está llena de taropes y otras plantas casi secas. La temporada de sequía se siente en el lugar y, por ello, cobra mayor importancia el esfuerzo de arborización que realizan los vecinos de la zona, bajo el impulso de diferentes instituciones.
Hoy su prioridad es la zona norte del parque, donde apenas el 14% de su perímetro está arborizado. El trabajo para habilitar rutas vehiculares y zonas de caminata, también incidieron. Por ello, la Fundación Hábitat Verde y Tusequi Santa Cruz, en coordinación con organizaciones aliadas que integran la red Guardianes de Guapilo, impulsaron la segunda jornada de arborización.
Varias familias llegaron la mañana de sábado. Los niños, en su mayoría, eran estudiantes de las unidades educativas La Arboleda de Fátima y Humberto Egüez, ubicadas en el barrio Manantial; y sus padres han participado de diversas capacitaciones, que incluyeron el desarrollo de plantines en sus hogares.
Riego innovador
Claudio Soto plantó junto a su hijo, dos motoyoés. Aunque en su hogar preparan unos plantines de sirari, tipa y siraricillo, aún están muy pequeños. Bajo la guía de los integrantes del proyecto, cavó en el lugar indicado y colocó el futuro arbolito, junto con el abono y la tierra necesaria. Junto a su hijo, también instalaron una botella plástica reciclada de dos litros con pequeños orificios en la base y que les permitirá “regarlo” por goteo.

Esta es una forma práctica y sostenible de prolongar la humedad de la tierra, especialmente en estos meses, donde la ausencia de lluvias es el principal problema. A pocos metros, Rocío Salazar completaba la plantación de otro motoyoé, que se llama “Lulú”, el nombre de la mascota que acompañó a su familia durante 15 años y que “ahora va a vivir por muchos años y va a albergar a mucha gente en este lugar”.
“Cuidar la Laguna Guapilo es cuidar nuestra propia vida. Estos árboles que hoy plantamos son un legado para las próximas generaciones”, expresó Soto.
Durante la jornada, se plantaron más de 50 árboles nativos. Los niños no solo plantaron, sino que también dieron nombre a cada árbol y asumieron el compromiso de regarlos semanalmente. “Cada niño le puso un nombre a su árbol, y eso genera un vínculo emocional. Ahora saben que son responsables de cuidarlos”, señaló la profesora Rocío Fabiola Salazar, quien destacó que el proceso de capacitación y concientización también se integra a la malla curricular de la unidad educativa.

Sentido de pertenencia
Pablo Guzmán, responsable del proyecto, explicó que estas acciones no solo buscan restaurar la cobertura vegetal, sino también promover un cambio de hábitos.
“Antes de limpiar hay que educar. Con talleres, ferias y actividades buscamos que los vecinos fortalezcan el sentido de pertenencia con su parque y dejen atrás prácticas negativas como la disposición inadecuada de residuos”, indicó.
La Laguna Guapilo, ubicada en el Distrito 7 de Santa Cruz, es mucho más que un espacio recreativo: representa un refugio de biodiversidad en medio de la ciudad y un recordatorio de que la conservación de los ecosistemas urbanos es una tarea compartida.
Allí ya están instalados Messi, Lulú y Rosita. Así se llaman algunos de los plantines que ojalá se conviertan en grandes y copiosos árboles. Claudio y Rocío, junto a sus familias, harán su parte. Visitarán el lugar un par de veces a la semana, para rellenar las botellas y garantizar que no les falte agua.

El proyecto “Guardianes de Guapilo: fortalecimiento y revalorización del corredor biológico del parque laguna Guapilo para la resiliencia climática, conservación de su biodiversidad y servicios ecosistémicos”, se desarrolla con el apoyo de la Fundación Socioambiental Semilla, Voces para la Acción Climática Justa y WWF Bolivia.
