SOSTENIBILIDAD. La obra de 46 metros, realizada en La Paz por la artista Val Kolosh, combina arte urbano y tecnología ambiental para sensibilizar sobre la protección de la biodiversidad boliviana.
En lugar de una celebración tradicional, Laboratorios Bagó de Bolivia decidió celebrar sus 50 años combinando arte urbano, cuidado del medio ambiente y un mensaje para conservar la riqueza natural del país. La compañía impulsó la creación de un mural de gran formato en exteriores de Plaza 21 Mall, en La Paz, una intervención que une biodiversidad, conciencia ambiental y tecnología sostenible.
La obra, de 46 metros de extensión y realizada por la artista Val Kolosh, retrata nueve especies emblemáticas de Bolivia, varias de ellas amenazadas por la pérdida de hábitat y el tráfico ilegal de fauna. A través de colores intensos y figuras de gran escala, el mural busca trasladar al espacio público una problemática ambiental que muchas veces permanece invisible.

Realidad aumentada y sostenibilidad
Además, ingresando a través de un QR, el público podrá apreciar un espectáculo de realidad aumentada donde animales como el jaguar o el puma andino, que se encuentran junto a otras especies como la vizcacha, el cóndor andino o la rana gigante del Lago Titicaca.
Más allá de su propuesta visual, la intervención destaca por las características técnicas del material utilizado. El mural fue pintado con pintura fotocatalítica, una tecnología capaz de absorber dióxido de carbono (CO2) y contribuir a purificar el aire. Según los datos compartidos por la empresa, el impacto ambiental de la obra equivale a la capacidad de absorber CO2 de 75 árboles.
La iniciativa transforma así al mural en algo más que una pieza artística: un elemento activo dentro del entorno urbano, capaz de combinar expresión cultural y aporte ambiental en una ciudad marcada por desafíos vinculados a la calidad del aire.
La propuesta también incorporó actividades educativas y de sensibilización junto a autoridades, instituciones educativas y organizaciones vinculadas a la preservación ambiental, generando espacios de reflexión sobre la biodiversidad boliviana y la necesidad de fortalecer su protección.
Además, los organizadores señalaron que los materiales utilizados durante la actividad fueron seleccionados bajo criterios de sostenibilidad, en línea con el enfoque ambiental que acompañó toda la intervención.

Con esta acción, Laboratorios Bagó de Bolivia proyecta sus 50 años no solo como una conmemoración empresarial, sino como una oportunidad para conectar salud, ciudad y medio ambiente desde iniciativas que buscan dejar una huella tangible en el espacio público.
