TECNOLOGÍA. Los tres estudiantes llegaron a Corea del Sur después de más de 46 horas de viaje. Del 7 al 10 de octubre competirán en Incheon con delegaciones de más de 190 países, luego de dos meses dedicados a construir, programar y ajustar un robot para un desafío inspirado en los incendios forestales.
Después de más de 46 horas entre vuelos y escalas internacionales, Mary Luz Laura Canaviri, Jhonatan Rafael Yucra y Valeria Vargas Llanquipacha ya están en Corea del Sur para representar a Bolivia en el FIRST Global Challenge 2026, que comenzará el 7 de octubre en Incheon.
Esta es la fase final de un recorrido que arrancó en Sucre, donde ganaron la final nacional, y que incluyó dos meses de intensa preparación para construir, programar y ajustar el robot con el que competirán frente a delegaciones de más de 190 países, en un torneo que este año pondrá foco en soluciones para el combate a los incendios forestales.
Los tres, junto a personas de apoyo, partieron de Bolivia el 3 de octubre y en su periplo pasaron por Brasil y Qatar. Hasta julio no se conocían y desde entonces tuvieron que sumar esfuerzos y conocimientos para llevar la mejor propuesta a Incheón. Mary Luz tiene 17 años, estudia en el colegio Mariscal Santa Cruz de Achacachi, en La Paz; Jhonatan, también de 17, procede de Redención Pampa, en el municipio chuquisaqueño de Mojocoya; y Valeria tiene 15 años, cursa cuarto de secundaria en el colegio Montessori de Sucre.
En agosto, Portal Verde contó cómo fueron seleccionados individualmente por sus capacidades en programación, mecánica, creatividad, liderazgo, resiliencia y resolución de problemas. Su alianza durante la fase nacional alcanzó 111 puntos y estableció un récord en la competencia.
Ahora deberán trasladar ese trabajo a una arena mundial en la que la capacidad técnica será tan importante como la coordinación con equipos de otros países.

Dos meses para construir y afinar el robot
Luego del Bootcamp de Alto Rendimiento realizado en julio, el equipo volvió a concentrarse en Sucre desde finales de agosto. Allí dedicó varias semanas a construir y programar el robot, probar sus mecanismos y corregir detalles antes del viaje.
La preparación incluyó trabajo en programación, mecánica, operación y estrategia. El desafío no consiste únicamente en hacer funcionar el robot: durante cada ronda, la delegación boliviana deberá coordinarse con otros dos países para formar una alianza y distribuir tareas en tiempo real.
El modelo de FIRST Global busca que equipos que compiten entre sí también aprendan a colaborar. Las alianzas cambian a lo largo del torneo, por lo que los estudiantes deben adaptar su estrategia, comunicarse con jóvenes de diferentes idiomas y responder rápidamente a problemas técnicos o decisiones tomadas en la cancha.
Para Jhonatan, esta dinámica ya fue uno de los principales aprendizajes durante la competencia nacional. Allí explicó que el trabajo mediante alianzas les permitió comprender que un robot no se construye ni compite de manera aislada.
Un escenario inspirado en los incendios
El desafío de 2026 se denomina “Igniting Innovation” y está inspirado en la prevención, mitigación y recuperación frente a los incendios forestales. Durante la competencia, los robots ingresarán a un entorno simulado en el que deberán recolectar y dosificar recursos de mitigación, proteger zonas forestales y urbanas vulnerables y abrir cortafuegos mecánicos. Las pruebas exigirán precisión en la conducción del robot y el uso de funciones autónomas capaces de ejecutar decisiones en poco tiempo.
El reto conecta la robótica con una crisis que Bolivia enfrenta de manera reiterada. Los incendios afectan bosques, áreas protegidas, comunidades y medios de vida, especialmente en el oriente y los valles del país.
Por ello, la competencia también incluye una experiencia de innovación que va más allá de cada enfrentamiento. Cada delegación debe estudiar los incendios en su propio contexto y plantear una solución tecnológica que pueda contribuir a detectarlos, combatirlos o prevenirlos.
El equipo boliviano trabajó en propuestas relacionadas con sensores, monitoreo temprano y tecnologías accesibles para alertar sobre la presencia del fuego o frenar su avance antes de que alcance dimensiones devastadoras.
Tres trayectorias que se encuentran
La presencia boliviana en Corea también refleja la incorporación de estudiantes procedentes de distintos territorios y con proyectos personales diferentes.
Mary Luz quiere vincular la robótica con la agricultura y acercar estas herramientas a jóvenes de comunidades rurales. Jhonatan busca desarrollar soluciones para necesidades concretas de su comunidad, entre ellas la prevención de incendios y aplicaciones vinculadas con la salud. Valeria proyecta continuar en robótica e inteligencia artificial para responder a problemas sociales y ambientales.
Los tres llegaron a la selección sin conocerse y después de superar un proceso que evaluó no solo sus conocimientos técnicos, sino también su capacidad para trabajar bajo presión, aprender y construir soluciones en equipo.
El FIRST Global Challenge funciona como una competencia internacional de tipo olímpico. Cada país participante envía una selección que construye y programa un robot a partir de un kit estandarizado. La edición de este año reunirá en Incheon a estudiantes de más de 190 países alrededor de un mismo desafío ambiental.
Para Mary Luz, Jhonatan y Valeria, la clasificación fue apenas el primer paso. Después de semanas de concentración, pruebas y ajustes, el gran desafío es esta semana, cuando su robot entre a la arena y los tres jóvenes deban convertir la preparación acumulada en estrategia, colaboración y respuestas rápidas.

