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Ocho soluciones con impacto ambiental y social ganan los Premios Verdes Bolivia y avanzan a la gala internacional

SOSTENIBILIDAD. Los proyectos fueron reconocidos entre los finalistas de nueve categorías de la competencia nacional. Plantean respuestas para la gestión del agua, la conservación de los bosques, el aprovechamiento de residuos, la movilidad eléctrica, la producción agroecológica y la preparación de comunidades indígenas ante emergencias.

Proyectos que transforman residuos orgánicos en compost, facilitan el acceso a la energía solar, impulsan la movilidad eléctrica, protegen los bosques y preparan a niñas, niños y jóvenes indígenas ante emergencias se encuentran entre los ganadores de los Premios Verdes Capítulo Bolivia 2026.

Ocho iniciativas, en ocho categorías, fueron reconocidas durante el cierre de la Semana de la Sostenibilidad Bolivia 2026, realizada en Sucre. La competencia nacional reunió propuestas de distintos departamentos y sectores que buscan responder a problemas ambientales, sociales y climáticos mediante soluciones aplicables.

Agua, bosques y comunidades resilientes

En la categoría Agua Dulce, el premio fue para el proyecto Fortalecimiento de la Gobernanza del Agua y la Gestión Integral de la Cuenca Alta del Río Paraguay; Restauración del Paisaje y el Monitoreo Territorial en el Pantanal Boliviano.

La propuesta integra diferentes dimensiones de la gestión ambiental: gobernanza del agua, manejo de una cuenca compartida, recuperación del paisaje y generación de información para monitorear los cambios en el territorio. Su ámbito de intervención es el Pantanal boliviano, un ecosistema cuya conservación depende de las acciones locales y de la coordinación dentro de la cuenca alta del río Paraguay.

En esta categoría también llegaron a la final el Proyecto Replenish–Embol: Reposición hídrica a través de infraestructura natural y gobernanza local, que trabaja en la recuperación de fuentes y sistemas naturales relacionados con el agua, y Yakua Metrics, una propuesta vinculada con la generación y el uso de información para la gestión hídrica.

En Ecosistemas Terrestres, el reconocimiento fue para Piensa Verde, una plataforma que articula comunicación ambiental, fondos concursables para proyectos de conservación y campañas de acción directa. Su trabajo busca movilizar recursos y participación ciudadana alrededor de la protección de los bosques y la biodiversidad.

También fueron finalistas Puya Raimondii; Backyard Ultra: modelo de gestión y gobernanza ambiental en el Pantanal boliviano; y Urbanización Bioterra. Estas propuestas muestran diferentes aproximaciones a la conservación, desde la protección de especies y ecosistemas hasta la incorporación de criterios ambientales en la gestión territorial y los asentamientos humanos.

El proyecto Niñas, niños y jóvenes indígenas en la primera línea de la preparación ante emergencias y la resiliencia climática en Bolivia ganó en la categoría Ciudades y Comunidades Resilientes. La iniciativa pone en el centro a la niñez y la juventud indígena y busca fortalecer sus capacidades para anticiparse, prepararse y responder ante emergencias y amenazas relacionadas con el clima.

En esta área también llegaron a la fase final Protocolo Susana Cuentas y Eco Taller in One. Las tres propuestas abordan la construcción de comunidades más preparadas y sostenibles desde ámbitos diferentes.

Algunos de los finalistas en las diferentes categorías que reconocieron los Premios Verdes.

Energía solar y movilidad eléctrica

Innovasol Servicios en Energías Alternativas S.A. obtuvo el primer lugar en la categoría Energía. La empresa, fundada en 2019, trabaja con soluciones de autoconsumo basadas en energía solar fotovoltaica. Entre sus actividades se encuentran la comercialización, instalación, arrendamiento, monitoreo y mantenimiento de paneles y sistemas solares.

Su propuesta apunta a que empresas y otras organizaciones puedan reducir el consumo de electricidad proveniente de fuentes convencionales, disminuir sus emisiones y avanzar hacia una generación energética más descentralizada.

Innovasol compitió en la final con Empoderamiento solar para agricultores en Bolivia, una propuesta dirigida al uso de energía renovable en las actividades agropecuarias, y UNECO Energy, otra iniciativa orientada al desarrollo de soluciones energéticas sostenibles.

En Green Tech, el proyecto ganador fue BEE ZERO, una plataforma boliviana de vehículos completamente eléctricos compartidos para el trabajo. Su modelo no se concentra en la venta de automóviles, sino en ponerlos a disposición de personas que los necesitan para desarrollar actividades económicas. La iniciativa combina movilidad eléctrica, tecnología y generación de oportunidades laborales, al tiempo que plantea una alternativa de transporte sin emisiones directas.

También fueron finalistas Teko Kavi: el buen vivir y AquaTrack. Las tres propuestas utilizan herramientas tecnológicas para responder a desafíos relacionados con la calidad de vida, el seguimiento de recursos y la movilidad sostenible.

Residuos que vuelven a la producción

El Sistema Integral de Compostaje de Residuos Orgánicos de Cocina en Granjas Pecuarias, desarrollado por Granja Avícola Integral Sofía Ltda., ganó en la categoría Economía Circular.

El sistema utiliza casetas de compostaje para transformar residuos orgánicos de cocina en abono aprovechable. Fue implementado en granjas de proveedores de la empresa y permite que materiales que podían terminar como desechos vuelvan al proceso productivo. La propuesta aplica uno de los principios centrales de la economía circular: reducir la generación de residuos y mantener los materiales en uso durante el mayor tiempo posible.

En esta categoría también llegaron a la final Cascarbon, que revaloriza cáscaras de maní para producir carbón activado, e ÍNDIGO Rethink Fashion, una iniciativa vinculada con la moda sostenible y el aprovechamiento de técnicas y conocimientos textiles.

En Desarrollo Humano, el reconocimiento correspondió a Alimentos con Propósito, una iniciativa de la Fundación Banco de Alimentos de Bolivia. El proyecto recupera alimentos que todavía son aptos para el consumo, pero que perdieron valor comercial o corren el riesgo de ser desechados, para canalizarlos hacia personas y organizaciones que los necesitan. De esta manera, conecta dos problemas que suelen abordarse por separado: el desperdicio de alimentos y las dificultades de acceso a una alimentación adecuada.

Además de Alimentos con Propósito, fueron finalistas ÍNDIGO Rethink Fashion y Coaprendizaje para el Trabajo Digno. Las iniciativas combinan objetivos ambientales con inclusión, generación de capacidades y oportunidades económicas.

Producción agroecológica

El Programa de Resiliencia y Transferencia Agroecológica Huerta Orgánica Casa Loma fue el ganador en la categoría Agricultura y Producción de Alimentos. Huerta Orgánica Casa Loma produce y comercializa verduras orgánicas en Santa Cruz. El programa reconocido promueve prácticas agroecológicas, fortalece la capacidad de adaptación de la producción y transfiere conocimientos que permitan avanzar hacia un modelo más sostenible.

La iniciativa vincula la producción de alimentos con el cuidado del suelo, la reducción del uso de insumos químicos y la construcción de sistemas agrícolas capaces de responder mejor a las variaciones climáticas.

En esta categoría también fueron finalistas Cooltiva y el Proyecto de Automatización para el Centro de Producción de Forraje Verde Hidropónico en la localidad de Ichoca. Las tres propuestas apuntan a mejorar la producción de alimentos mediante prácticas responsables, innovación tecnológica y adaptación a las condiciones de cada territorio.

Rumbo a la gala internacional

Los ocho proyectos reconocidos tendrán la posibilidad de representar a Bolivia en la Gala Global de Premios Verdes, que se realizará en Cuenca, Ecuador, en octubre. El encuentro internacional contempla espacios de capacitación, mentoría, exhibición, networking y conexión con organizaciones relacionadas con el financiamiento y la sostenibilidad.

La premiación nacional formó parte del cierre de la Semana de la Sostenibilidad Bolivia 2026, impulsada por SPIIN Global Bolivia con el respaldo de más de 70 instituciones y aliados estratégicos. La jornada reunió a representantes de diferentes sectores y contó con la participación de autoridades nacionales y departamentales.

Más allá de la ceremonia, el encuentro buscó conectar proyectos, empresas, organismos de cooperación, instituciones públicas y actores financieros para ampliar el alcance de las soluciones desarrolladas en Bolivia y proyectarlas hacia nuevos espacios de colaboración.