TECNOLOGÍA. Funciona en centros de cómputo estatales y está diseñada para agilizar la búsqueda y el análisis de la normativa nacional. Combina diferentes mecanismos de recuperación de información y acompaña sus respuestas con citas de las disposiciones consultadas.
Bolivia busca reducir su dependencia de infraestructura tecnológica extranjera mediante BolivIA, una plataforma de inteligencia artificial que opera en centros de cómputo estatales y cuya primera aplicación está orientada a facilitar la consulta y el análisis de la normativa nacional.
La herramienta permitirá realizar preguntas sobre leyes, decretos, resoluciones y otros instrumentos normativos utilizando lenguaje natural. Está dirigida inicialmente a los servidores públicos y busca disminuir el tiempo que dedican a localizar, revisar y relacionar disposiciones legales durante los procesos administrativos.
La plataforma fue presentada por el Ministerio de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente como el primer paso de una estrategia de soberanía tecnológica. Esta propuesta apunta a que la información sea procesada dentro de infraestructura estatal y a desarrollar capacidades nacionales para adaptar la inteligencia artificial a necesidades específicas del país.
A diferencia de un asistente de inteligencia artificial de uso general, BolivIA concentra sus consultas en documentos normativos y acompaña las respuestas con citas de las fuentes utilizadas. Esta característica busca que el usuario pueda verificar la información y consultar directamente la disposición en la que se sustenta cada resultado.
El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero Pinto, afirmó que el sistema puede reducir de horas a segundos el tiempo dedicado a la investigación legal. También aseguró que la plataforma trabaja únicamente con normativa vigente y no genera información fuera de ese contenido.
“Con este sistema, reducimos el tiempo de investigación legal de horas a segundos y, algo fundamental, no alucina, no inventa, solo normativa vigente”, sostuvo durante la presentación realizada el sábado 8 de agosto.
Búsqueda por palabras y significado
De acuerdo con la explicación oficial, BolivIA combina búsquedas léxicas y semánticas. La primera permite localizar coincidencias entre las palabras ingresadas y los textos almacenados; la segunda busca interpretar el significado y el contexto de la consulta, incluso cuando el usuario no emplea exactamente los mismos términos que aparecen en la norma.
Ambos mecanismos forman parte de una arquitectura de recuperación e inferencia diseñada para identificar documentos relevantes, extraer la información relacionada con la pregunta y estructurar una respuesta sustentada en las fuentes disponibles.
La plataforma también busca estandarizar algunos criterios técnicos y jurídicos utilizados en el análisis legal. El Gobierno espera que esta capacidad contribuya a reducir la incertidumbre en la interpretación de la normativa y a agilizar los procedimientos de la administración pública.
Procesamiento en infraestructura estatal
Otra de sus características es que la plataforma funciona en centros de cómputo del Estado. Según el Ministerio, esto permite que la información sea procesada dentro de infraestructura pública y reduce la dependencia de servicios tecnológicos extranjeros.
Este componente forma parte de la estrategia de soberanía tecnológica planteada por el Gobierno, que busca desarrollar capacidades nacionales en inteligencia artificial y aplicar esta tecnología a necesidades específicas de la administración pública y de la población.
“Nuestro objetivo es que Bolivia no sea simplemente consumidora de tecnologías desarrolladas en otros países, sino que pueda generar capacidades propias, formar talento, impulsar la investigación y aplicar la inteligencia artificial a las necesidades concretas de nuestra población y de nuestra administración pública”, manifestó Romero.
Aclaró que la presentación constituye una primera etapa y que no significa que el país haya resuelto todos sus desafíos tecnológicos. Señaló que el desarrollo de la inteligencia artificial requerirá la participación de universidades, investigadores, empresas, desarrolladores y organizaciones de la sociedad.
