MEDIO AMBIENTE. La agenda nacionalva más allá del apagado simbólico, poniendo en el centro las áreas protegidas, claves para la biodiversidad y el agua.
Bolivia no solo apagará las luces el sábado 28 para unirse al movimiento global en la Hora del Planeta; en diferentes regiones ya se desarrollan diversas actividades para reflexionar y actuar por la conservación de las áreas protegidas, territorios que resguardan la biodiversidad, las fuentes de agua y el bienestar de miles de comunidades.
El sábado, a partir de las 20.30, el país se unirá al movimiento global liderado por World Wildlife Fund o Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que invita a apagar las luces durante una hora como símbolo de compromiso con el planeta.
En su edición 2026, la campaña en Bolivia se desarrolla bajo el lema “Hora del Planeta, Hora de las Áreas Protegidas”, tomando en cuenta que su protección es una de las estrategias más efectivas para conservar la naturaleza.
En Bolivia, estos espacios, que incluyen áreas nacionales, subnacionales e indígenas, aún mantienen un importante estado de conservación. Sin embargo, enfrentan presiones crecientes como la deforestación, los incendios forestales y la expansión de actividades que transforman los ecosistemas.
“Las Áreas Protegidas son el corazón de nuestra naturaleza y una garantía de vida para las futuras generaciones. Hoy más que nunca necesitamos unir esfuerzos para protegerlas. La Hora del Planeta es una invitación a pasar de la reflexión a la acción y demostrar que, cuando actuamos juntos, podemos marcar la diferencia”, señaló Sergio Criales, director País de WWF-Bolivia.
Puntos de encuentro
En el marco de esta celebración global, los nueve departamentos del país se suman con actividades que se desarrollarán el sábado 28 y durante el presente mes, impulsadas por organizaciones, instituciones y colectivos ciudadanos.

Municipios y territorios que se suman
En todo el país, cientos de personas se organizan en sus barrios, comunidades, municipios y ciudades para impulsar actividades y sumarse a este movimiento global.
Este año participan lugares como Concepción, San Javier, Lomerío, Ascensión de Guarayos, Puerto Quijarro, Charagua, Camiri, Montero, Warnes, Mineros, Puerto Suárez, Yapacaní, Villa Montes, Bulo Bulo, San José de Chiquitos, Urubichá, Sacaba, Roboré, La Guardia, Chimoré, Coroico, Viacha, Caranavi, Tiwanaku, Apolo, Monteagudo, Entre Ríos, Sica Sica, Porvenir, Trinidad, San Borja, Riberalta y Bella Vista, Camargo, Culpina entre otros.
Más allá del apagado simbólico de luces, la Hora del Planeta es una invitación a la acción. Desde visitas a áreas protegidas, ferias, talleres, jornadas de limpieza, conversatorios o iniciativas digitales, cada actividad suma para visibilizar la importancia de proteger estos territorios.
La Hora del Planeta es el movimiento ambiental global y emblemático de WWF. Nacida en Sídney en 2007, ha crecido hasta convertirse en el mayor movimiento mundial por el ambiente, inspirando a personas, comunidades, empresas y organizaciones de más de 180 países y territorios a realizar acciones ambientales tangibles. En Bolivia, la campaña se celebra desde 2009. Históricamente, la Hora del Planeta se ha centrado en la crisis climática, este año se pone en primer plano las áreas protegidas.
