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El océano está bajo creciente estrés y en peligro

MEDIO AMBIENTE. Desempeña un papel fundamental en el equilibrio ambiental, climático y económico del planeta. Sin embargo, enfrenta presiones crecientes derivadas de las actividades humanas y del cambio climático.

El océano cubre más del 70% del planeta y regula el clima, sostiene la biodiversidad y apoya economías y culturas en todo el mundo. Es la base de la vida en la Tierra. Sin embargo, enfrenta múltiples amenazas que ponen en grave peligro su salud futura y el futuro de la propia humanidad, por lo que es urgente adoptar medidas coordinadas para garantizar la conservación del gran espacio acuático del planeta.

Así lo expuso un nuevo informe de las Naciones Unidas al celebrarse, este lunes 8, el Día Mundial de los Océanos. La “Evaluación Mundial de los Océanos”, el estudio de 1.600 páginas con aportes de 550 expertos de 86 países, advierte que los seres humanos están remodelando los ecosistemas marinos. La población mundial alcanzó los 8.200 millones en 2024, con 37 % de esas personas viviendo dentro de los 100 kilómetros de la costa.

Inevitablemente, eso ha concentrado la actividad humana y económica en zonas costeras vulnerables, aumentando la extracción de recursos naturales, la expansión de infraestructura, la descarga de residuos y la degradación del hábitat.

Al mismo tiempo, el desarrollo mar adentro se está intensificando, con parques eólicos, infraestructura petrolera en aguas profundas y la expansión de cables y tuberías submarinas, alterando hábitats más alejados de la costa.

El océano importa e impacta a todos

El océano da forma a la vida diaria de todos, incluso si no viven en zonas costeras. Estabiliza el clima, al absorber la mayor parte del exceso de calor del planeta, así como los gases de efecto invernadero. Sin su efecto de enfriamiento, pueden esperarse fenómenos meteorológicos más extremos que amenazan los sistemas alimentarios y las cadenas de suministro.

El océano provee alimentos, pero cuando las poblaciones de peces colapsan o las cadenas de suministro se rompen debido a los impactos climáticos o a la pesca ilegal, los precios aumentan, no solo para los productos del mar, sino para muchos alimentos que dependen del comercio global y de las economías costeras

Además, el estudio reseña cómo el océano proporciona medicamentos, beneficios para la salud mental y física, y una proporción significativa del oxígeno respirable. Y sostiene millones de millones de dólares en comercio, turismo y empleos, los que alcanzan a 174 millones.

Un hombre se encuentra en la entrada de su casa, con techo de chapa, inundada, en un pueblo costero de la India. © Ocean Image Bank/Dipayan Bose

El cambio climático está transformando las condiciones

Ahora bien, el informe registra que el cambio climático está transformando esas condiciones, y los datos relacionados con el calentamiento y el aumento del nivel del mar son dramáticos.

La tasa de aumento del nivel del mar, debido al derretimiento de los casquetes polares y a la expansión del agua impulsada por la temperatura, se ha duplicado, pasando de hasta 1,9 milímetros por año antes de 2015 a 4,3 mm/año en 2023.

Las temperaturas del Ártico están aumentando cuatro veces más rápido que el promedio global, y 16 % del aumento total de las temperaturas oceánicas desde 1955 ha ocurrido después de 2018.

Las zonas hipóxicas (o muertas), donde los niveles de oxígeno son tan bajos que la mayor parte de la vida marina no puede sobrevivir, ahora abarcan 4,5 millones de kilómetros cuadrados.

Dos cormoranes antárticos se alzan sobre un afloramiento rocoso. © Ocean Image Bank/Vivek Mehra

Los ecosistemas continúan reduciéndose

La vida marina está bajo un estrés severo, reflejado en la disminución aproximada de 80 % de los arrecifes de coral del Caribe desde la década de 1970. El 90% de los arrecifes de coral globales puede desaparecer si el calentamiento supera los 1,5 grados centígrados por encima de los niveles de 1850-1900, un umbral que puede traspasarse en los próximos años.

Las especies, desde el plancton hasta los mamíferos marinos, están desplazándose hacia los polos Norte y Sur a medida que aumentan las temperaturas, mientras que las especies no nativas se están propagando más fácilmente bajo condiciones ambientales alteradas.

Un banco de caballa rayada se alimenta de plástico en el océano. © Ocean Image Bank/Naja Bertolt

La contaminación avanza

Por otra parte, la contaminación marina se está intensificando: cada año, 52 millones de toneladas de residuos plásticos ingresan al océano, contribuyendo a un estimado de 24 billones de partículas de microplásticos, que ahora se sabe afectan a más de 4.000 especies marinas.

La contaminación química también está aumentando, con más de 4.000 compuestos farmacéuticos y de cuidado personal detectados en aguas marinas.

Los sistemas alimentarios marinos son una fuente vital de nutrición y medios de vida, proporcionando 20 % de la proteína animal consumida por los seres humanos.

La acuicultura marina continúa expandiéndose y se ha convertido en una industria global de 90.000 millones de dólares. Además, 121 millones de personas participan en la pesca recreativa marina, contribuyendo a las economías locales y al bienestar.

Sin embargo, la estabilidad de estos sistemas está cada vez más en riesgo: 37 % de las poblaciones de peces estaban sobreexplotadas en 2021. La pesca ilegal, no declarada y no reglamentada extrae entre ocho y 14 millones de toneladas anualmente, generando entre 9000 y 17 000 millones de dólares en ingresos ilícitos.

En síntesis, la economía oceánica es grande -valorada en 1,5 billones de dólares por año y se proyecta que supere los tres billones de dólares para 2030- pero aún no es sostenible.

El aumento del nivel del mar amenaza la industria turística en lugares como Santa Lucía, en el Caribe. © Unsplash/ Omar Eagle

Una protección fragmentada

El informe expone que la cooperación internacional sobre la gobernanza oceánica está ganando impulso, pero los 57 tratados globales relacionados con la protección del océano están dando como resultado un enfoque fragmentado.

Lograr una economía oceánica sostenible requiere equidad y la inclusión prominente del conocimiento y las prácticas tradicionales de las comunidades indígenas. Sin ellas, la salud del océano, el bienestar comunitario y el desarrollo sostenible y equitativo serán más difíciles de alcanzar, sostiene el documento.

En el estudio los expertos coinciden en que la próxima década es decisiva: sin una acción global rápida y coordinada, la salud del océano continuará deteriorándose, amenazando la estabilidad climática, la resiliencia de la biodiversidad, la seguridad alimentaria, los medios de vida y el bienestar de miles de millones de personas.

Fuente: ONU Noticias