TRANSICIÓN. Los parques de Cochabamba y Santa Cruz aportan energía renovable al SIN. Un cuarto proyecto añadirá 45 MW de potencia instalada.
Bolivia dispone actualmente de tres parques eólicos en operación que aportan 135 megavatios (MW) al Sistema Interconectado Nacional (SIN). La cifra fue destacada por ENDE Corporación en el marco del Día Mundial del Viento, una fecha que busca visibilizar el aporte de esta fuente renovable a los sistemas energéticos de distintos países.
La energía eólica forma parte de una transformación más amplia que vive el sector eléctrico a nivel global y regional. Según datos de la organización Ember, el 65% de la electricidad generada en América Latina proviene de fuentes renovables, una proporción superior al promedio mundial de 40,9%. Países como Brasil, Chile y Uruguay han acelerado la incorporación de energía solar y eólica, consolidando a la región como una referencia en la transición energética.
En Bolivia, los parques eólicos Qollpana, en Cochabamba; Warnes I, en San Julián; y El Dorado, en Santa Cruz, son operados por las filiales ENDE Corani y ENDE Guaracachi y constituyen las principales instalaciones de generación eléctrica a partir del viento.
De acuerdo con información de la empresa estatal, los 40 aerogeneradores instalados en estas centrales aportan energía renovable al sistema eléctrico nacional y, con el paso de los años, también se han convertido en atractivos turísticos para las regiones donde se encuentran emplazados.
Un nuevo parque en construcción
La expansión de la capacidad eólica del país continuará con la puesta en marcha del Parque Eólico Warnes II, actualmente en construcción en el departamento de Santa Cruz. Según ENDE, el proyecto registra un avance físico del 84% y contará con 10 aerogeneradores de 4,5 MW cada uno, que sumarán 45 MW adicionales de potencia instalada al Sistema Interconectado Nacional.
Cuando la nueva central entre en operación, la capacidad eólica instalada por la empresa estatal pasará de 135 MW a 180 MW, lo que representa un incremento cercano al 33%. La iniciativa forma parte de los esfuerzos para diversificar las fuentes de generación eléctrica y fortalecer la disponibilidad de energía en el país.
Una tecnología en crecimiento
La energía eólica transforma la fuerza del viento en electricidad mediante aerogeneradores, sin necesidad de utilizar combustibles fósiles durante el proceso de generación.
Su crecimiento ha sido una de las principales tendencias de la transición energética global. Brasil, por ejemplo, alcanzó en 2025 un récord histórico al obtener el 34% de su electricidad a partir de fuentes eólicas y solares, mientras que otros países de la región continúan ampliando su capacidad renovable.
Aunque la generación eléctrica boliviana continúa dependiendo principalmente de centrales hidroeléctricas y termoeléctricas, la energía eólica aporta una fuente complementaria que aprovecha recursos naturales disponibles en el territorio nacional.
A nivel regional, uno de los principales desafíos consiste en desarrollar sistemas de almacenamiento y redes de transmisión capaces de gestionar de forma más eficiente la creciente generación proveniente de fuentes renovables como la solar y la eólica.
Potencial por evaluar
Además de los proyectos ya construidos, ENDE Corani desarrolla campañas de medición y evaluación del recurso eólico en distintas regiones del país. Estos estudios permiten identificar zonas con potencial para futuros emprendimientos y generar información técnica que contribuya a la planificación de nuevas inversiones en generación renovable.
En el Día Mundial del Viento, la empresa estatal destacó que estas iniciativas forman parte de una estrategia orientada a incorporar fuentes renovables al sistema eléctrico nacional y aprovechar el potencial de los recursos naturales disponibles en Bolivia.
