STEM. Las mujeres representan el 34,2% de la participación en estas áreas en Bolivia, pero las principales brechas surgen durante su trayectoria académica y profesional. GenSIS Bolivia busca convertir este diagnóstico en acciones institucionales y políticas públicas.
Hay niñas que sueñan con diseñar puentes, crear vacunas o explorar el universo. Muchas llegan a la universidad convencidas de que la ciencia será su camino, pero no todas logran recorrerlo hasta el final. Un estudio plantea un nuevo desafío: no solo despertar vocaciones científicas, sino crear las condiciones para que ese talento permanezca, crezca y llegue a liderar.
Ese fue el mensaje que marcó el lanzamiento de la segunda fase de «GenSIS Bolivia: De la evidencia a la transformación», una iniciativa impulsada por la Organización para las Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD) Capítulo Bolivia, con el respaldo de Unesco, el apoyo del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo (IDRC) y la participación del Gobierno y ONU Mujeres.
La primera fase del proyecto permitió elaborar uno de los diagnósticos más amplios, pues revelan entre sus principales hallazgos que las mujeres representan el 34,2% de la participación en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas) y que las mayores brechas no aparecen cuando las niñas eligen una carrera científica, sino a lo largo de su trayectoria académica y profesional, donde muchas encuentran obstáculos que dificultan su permanencia y reducen sus posibilidades de acceder a espacios de decisión y liderazgo.
Historias de talento y esfuerzo
La rectora de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), María Eugenia García, recordó que detrás de cada cifra existen historias de vida, mujeres que llegaron a la universidad con talento, esfuerzo y el deseo de aportar al país desde la investigación, pero que muchas veces encontraron barreras invisibles que frenaron ese camino.
“No basta con motivar a más niñas a estudiar carreras STEM. Debemos transformar las instituciones para que encuentren oportunidades reales de investigar, crecer y liderar”, afirmó.
Ese mensaje encontró un eco especial en las palabras del director de Ciencia y Conocimiento del Viceministerio de Ciencia y Tecnología, Sergio Moreira, quien contó que su madre es científica y que, gracias a ella, comprendió desde muy joven la pasión, el compromiso y también los desafíos que muchas mujeres enfrentan para construir una carrera en la investigación.
Sólo tres países
GenSIS -sigla en inglés de Instituciones y Sistemas Científicos Inclusivos en Materia de Género- es una iniciativa global que fue presentada oficialmente en noviembre de 2025, tras una fase piloto desarrollada en Bolivia, Ruanda y Zimbabue, donde se aplicaron encuestas, entrevistas y análisis de políticas mediante herramientas validadas con más de 4.500 participantes. En Bolivia, la encuesta alcanzó a 1.959 personas relacionadas con el área, incluyendo a estudiantes de secundaria y universidad; en el segundo grupo también se preguntó a quienes habían abandonado una carrera en el área STEM.
Su objetivo es generar evidencia e impulsar reformas que fortalezcan la participación y el liderazgo de las mujeres en la investigación y la educación superior. Bolivia es el único país de Latinoamérica que participa en esta etapa de GenSIS para desarrollar este proceso de transformación institucional.
La presidenta de OWSD Bolivia, Cecilia Soto, explicó que el diagnóstico no busca quedarse en las estadísticas, sino convertirse en una herramienta para impulsar cambios reales dentro de las instituciones. Durante los próximos 100 días, universidades, entidades públicas y organismos internacionales trabajarán conjuntamente para implementar acciones que favorezcan la permanencia y el liderazgo de las mujeres en la ciencia, con la meta de convertir esa experiencia en políticas públicas.
Por su parte, el viceministro de Ciencia y Tecnología, Fabián Espinoza, destacó que la construcción de políticas basadas en evidencia representa una oportunidad para fortalecer el sistema científico boliviano y aprovechar mejor el talento que existe en el país.
La jornada dejó un mensaje que fue compartido por todos los participantes: inspirar a más niñas para que elijan la ciencia sigue siendo indispensable, pero ya no es suficiente. Cuando una joven con talento abandona ese camino, Bolivia pierde conocimiento, innovación y posibilidades de desarrollo. El verdadero cambio de rumbo consiste en garantizar que quienes decidan hacer ciencia encuentren las oportunidades para permanecer, crecer y liderar.

