EMPRENDIMIENTOS. Residuos, escasez de agua, calor, crecimiento desordenado y falta de empleo están entre los desafíos que buscan una solución. Jóvenes de 18 a 35 años recibirán formación y mentoría para transformar sus ideas en negocios que generen ingresos y produzcan beneficios sociales y ambientales.
La basura que se acumula en las ciudades, el deterioro de las fuentes de agua, el calor creciente, la expansión urbana desordenada y la falta de oportunidades laborales no solo son problemas. También pueden convertirse en el punto de partida para desarrollar soluciones y construir nuevos negocios.
Esa es la propuesta del Programa de Preincubación para Negocios Verdes y de Triple Impacto, dirigido a jóvenes de Santa Cruz de la Sierra, Tarija y Sucre que tengan una idea en construcción, un emprendimiento en marcha o una micro, pequeña o mediana empresa, formalizada o no.
La iniciativa forma parte del proyecto «Innovadores Urbanos: jóvenes transformando ciudades», impulsado por Helvetas Swiss Intercooperation y Unifranz, a través de su Instituto de la Mujer y Empresa (IME). La convocatoria prioriza la participación de mujeres jóvenes y de equipos con una composición equilibrada.
“Buscamos negocios verdes o de triple impacto que generen ingresos, beneficien a las personas y cuiden el medioambiente; las tres cosas al mismo tiempo”, explicó Xiomara Zambrana, directora del IME.
La preincubación es la etapa inicial de apoyo a un emprendimiento. Durante este proceso, los participantes definen el problema que buscan resolver, identifican a sus posibles clientes, prueban la solución y analizan si puede sostenerse en el mercado. El propósito es convertir una idea incipiente en una propuesta clara y viable, preparada para avanzar hacia posteriores programas de incubación o aceleración.
Cada ciudad tiene su propio punto de partida
Antes de lanzar la convocatoria, Helvetas lideró un diagnóstico en las tres ciudades para identificar qué necesita cada una para crecer de una manera más verde, justa e inteligente.
El análisis parte de una realidad marcada por la urbanización y la precariedad laboral. Casi siete de cada diez bolivianos viven en ciudades, pero estas no generan suficientes empleos y oportunidades, especialmente para los jóvenes y, dentro de este grupo, para las mujeres. Además, entre el 80 % y el 85 % de los empleos en Bolivia se encuentran en la informalidad, sin estabilidad, seguro ni aportes sociales.
En Santa Cruz de la Sierra, que atraviesa un acelerado crecimiento, el reto es conseguir que la expansión urbana sea más productiva, resiliente frente al cambio climático y capaz de aprovechar la tecnología.
Las posibilidades incluyen el reciclaje apoyado en aplicaciones, la producción de compost y biofertilizantes, los techos y las áreas verdes, el monitoreo de la calidad del aire, la agricultura vertical, el riego inteligente y el uso de materiales reciclados en la construcción. También se plantea desarrollar soluciones relacionadas con la reforestación urbana, la energía solar, la movilidad eléctrica y la generación de empleos verdes.
Sucre enfrenta el desafío de aprovechar su patrimonio, su actividad universitaria y su diversidad cultural para generar más empleo formal. Entre las áreas con potencial están el turismo de experiencias, las rutas patrimoniales apoyadas en tecnología, las industrias creativas, la moda sostenible y la transformación de residuos en muebles o materiales de construcción.
La agricultura urbana, los productos locales con valor agregado, la gastronomía y la recuperación de espacios abandonados mediante huertos o áreas compartidas de trabajo también abren posibilidades para nuevos emprendimientos.
En Tarija, las prioridades son responder al crecimiento urbano desordenado, proteger la cuenca del río Guadalquivir e innovar en sectores relevantes para su economía, como la producción de vino, el turismo y los alimentos.
El diagnóstico identifica oportunidades en el uso eficiente del agua, el monitoreo de su calidad, la captación de lluvia, el reciclaje de vidrio y el aprovechamiento de residuos de la industria vitivinícola. También menciona el riego inteligente, los bioinsumos agrícolas, las rutas del vino apoyadas en herramientas digitales y el turismo regenerativo.
Los desafíos orientan, pero no limitan
Estas áreas no constituyen una lista cerrada. Los jóvenes pueden presentar propuestas innovadoras aunque no respondan exactamente a los desafíos identificados para su ciudad.
“Los desafíos son una brújula, no una restricción. Si una idea no encaja en ninguno de ellos, igual puede postular. Lo importante es que tenga la capacidad de generar un impacto económico, social y ambiental”, señaló Zambrana.
Pueden participar personas de 18 a 35 años que vivan o desarrollen su iniciativa en alguna de las tres ciudades. Las postulaciones pueden ser individuales o de equipos de hasta cuatro integrantes.
Las propuestas serán evaluadas por su impacto, viabilidad y potencial de crecimiento, además de la motivación de los participantes, el enfoque de género e inclusión y su vinculación con las ciudades involucradas.
De la idea a un modelo de negocio
Los seleccionados accederán gratuitamente a talleres de ideación, validación y formación, además de mentorías grupales. Durante el proceso podrán probar sus propuestas, identificar a sus potenciales clientes y analizar si la solución planteada puede sostenerse en el mercado.
El programa también contempla una ‘FuckUp Night’, dedicada a compartir errores y aprendizajes de otros emprendedores, y un ‘Demo Day’, en el que los participantes presentarán sus modelos de negocio ante representantes del ecosistema emprendedor.
La meta es formar al menos a 40 jóvenes y conseguir que un mínimo de 20 emprendimientos concluyan el proceso con su modelo de negocio y una presentación preparados para dar el siguiente paso.
Al finalizar, los participantes recibirán un certificado de Unifranz y Helvetas y contarán con un modelo de negocio y el pitch para presentarlo. El proceso de preincubación no otorgará financiamiento directo, pero busca preparar a los participantes para acceder posteriormente a procesos de incubación, aceleración y otras oportunidades.
Las postulaciones estarán abiertas hasta el 19 de octubre. Después se desarrollará el proceso de evaluación y las entrevistas con los preseleccionados. Los interesados pueden acceder al formulario mediante este enlace.
