SANEAMIENTO. Tratará de forma segura los residuos de baños ecológicos instalados en viviendas sin alcantarillado y los transformará en abono orgánico, reduciendo los riesgos sanitarios y ambientales mediante un modelo de economía circular.
Cobija dio un paso importante hacia un saneamiento seguro y sostenible con la inauguración de una planta de lombricultura en el barrio Cataratas. La infraestructura permitirá tratar de manera segura los residuos fecales secos provenientes de baños ecológicos instalados en viviendas sin acceso al alcantarillado convencional y transformarlos en abono orgánico para usos agrícolas y otras necesidades del municipio.
La planta beneficiará a 130 familias de bajos ingresos, reducirá los riesgos para la salud pública y el medioambiente y dará sostenibilidad al servicio de recolección, transporte y tratamiento de los residuos generados en los Módulos Sanitarios Familiares (MOSAFA). De esta manera, Cobija busca consolidar un modelo descentralizado de saneamiento que cierre el ciclo de los nutrientes mediante prácticas de economía circular.
La iniciativa es impulsada por el Gobierno Autónomo Municipal de Cobija, a través de la Empresa Pública Municipal de Servicio de Agua Potable y Alcantarillado Sanitario (EPSA Cobija), con el apoyo de UNICEF Bolivia y Helvetas, como socio implementador, y el financiamiento de la Embajada de Suecia en Bolivia.
Los MOSAFA están compuestos por un área de ducha, un inodoro ecológico seco y un espacio de lavado. Estos módulos son construidos en viviendas de zonas periurbanas o rurales para facilitar el acceso de las familias a un sistema básico de saneamiento y mejorar sus prácticas de higiene.
Un sistema integrado
La nueva planta completa ese sistema al recibir y procesar los residuos recolectados en los módulos familiares. La infraestructura fue diseñada para manejar y disponer estos materiales bajo estándares técnicos de seguridad, evitando que contaminen el entorno o representen un riesgo para las familias.
Además de tratar los residuos, permitirá aprovecharlos como materia prima para producir humus o vermicompost. Este proceso contribuye a cerrar el ciclo de los nutrientes y convierte un residuo que requiere un manejo cuidadoso en un producto orgánico que puede utilizarse como fertilizante natural.
La lombricultura, también conocida como vermicultura, es una técnica que emplea lombrices de tierra para transformar materia orgánica previamente tratada en un abono natural de alta calidad. Durante este proceso, las lombrices convierten los materiales que ingieren en nutrientes que favorecen la fertilidad, la aireación y la capacidad del suelo para retener agua. Diversos estudios científicos señalan que el compost producido mediante esta técnica puede contribuir a mejorar el rendimiento de los cultivos.
La representante de UNICEF en Bolivia, Katya Marino, explicó que la planta ayudará a que los niños, niñas y adolescentes de Cobija vivan en hogares y barrios más seguros, con menor exposición a enfermedades relacionadas con la contaminación ambiental y la falta de sistemas adecuados de saneamiento.
Marino señaló que el proyecto también busca mejorar las prácticas de higiene en los hogares mediante la construcción de los MOSAFA. Estos módulos y la planta de lombricultura forman parte del Programa de Saneamiento Sostenible Descentralizado Urbano y funcionan como componentes complementarios de un mismo sistema.
Impacto social, ambiental y financiero
“Este tipo de proyecto tiene un gran impacto social, ambiental y financiero en las comunidades donde se desarrolla. Ya que, por un lado, beneficia a familias de escasos recursos económicos que no cuentan con un sistema de saneamiento adecuado y, por otro, permite cerrar el ciclo de los nutrientes, aprovechando la materia fecal como materia prima para desarrollar de forma segura productos orgánicos que puedan utilizarse como abono, a través de un modelo de economía circular”, resaltó Marino.

Por su parte, el alcalde de Cobija, Diego Suárez, explicó que la planta procesará los residuos fecales sólidos generados por familias de barrios periurbanos que no cuentan con alcantarillado convencional. Con su tratamiento adecuado, señaló, estas familias podrán acceder a un sistema básico de saneamiento que contribuya a mejorar sus condiciones de vida.
“Sin la colaboración de todos ustedes, esta planta no hubiera sido posible. Las cosas buenas hay que decirlas de manera pública y en poco tiempo vemos cambios positivos en nuestra EPSA Cobija. Para salir adelante no debemos quedarnos en las quejas, sino hacer gestión. Esta inauguración beneficia a 130 familias de Cobija, familias de escasos recursos que ahora tienen servicios básicos de manera digna”, afirmó Suárez.
En el acto de inauguración también participó la gobernadora de Pando, Gabriela de Paiva, quien destacó el respaldo de UNICEF Bolivia y de las instituciones involucradas para concretar el proyecto. La autoridad departamental sostuvo que el acceso a servicios básicos representa una condición fundamental para mejorar la calidad de vida.
“Estamos dando mejores condiciones de vida a 130 familias de la ciudad de Cobija. Nuestro departamento, y especialmente nuestra capital, necesitan muchas cosas; necesitan dignidad para vivir”, expresó.
Mejor calidad de vida
El saneamiento seguro y el acceso al agua potable reducen drásticamente la incidencia de enfermedades como la diarrea y ayudan a prevenir la desnutrición, expresó Unicef. También contribuyen a disminuir la mortalidad infantil y a evitar la desnutrición crónica, favoreciendo que los niños y niñas alcancen su pleno desarrollo físico y cognitivo. Este proceso también garantiza el derecho a la educación, pues permite que las niñas asistan a clases durante su menstruación al contar con baños privados y seguros. Por el contrario, la falta de instalaciones higiénicas adecuadas favorece la propagación de infecciones que pueden llegar a ser mortales.
El evento concluyó con una visita a la planta, el corte de cinta y el descubrimiento de una placa conmemorativa. Durante el recorrido, las autoridades locales y las delegaciones internacionales conocieron los procedimientos técnicos que se aplicarán para tratar los residuos y garantizar el funcionamiento seguro de la infraestructura.
