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El BDP combina crédito, asistencia técnica y datos para acelerar la modernización del agro

AGROTECH. La entidad presentó una oferta para financiar diferentes tipos de proyectos. El modelo incorpora acompañamiento técnico e información geoespacial y agroclimática para reducir riesgos y orientar las inversiones.

La incorporación de tecnología al sector agropecuario requiere financiamiento, pero también información que permita decidir dónde invertir, anticipar riesgos climáticos y mejorar los procesos productivos. Con ese enfoque, el Banco de Desarrollo Productivo (BDP) presentó en AgroTech Bolivia 2026 un modelo que articula créditos especializados, asistencia técnica e inteligencia productiva.

La propuesta busca acompañar a los productores desde la planificación de sus proyectos hasta la ejecución de las inversiones. Su oferta incluye financiamiento para modernización tecnológica, sistemas de riego, tecnologías ecoeficientes, adaptación al cambio climático y proyectos ambientalmente sostenibles.

A diferencia de un crédito convencional, estos recursos se complementan con asistencia técnica antes, durante y después del financiamiento. El acompañamiento está orientado a promover buenas prácticas, mejorar el uso de los recursos, incorporar innovaciones y fortalecer las capacidades empresariales de los productores.

“Nuestra visión es convertir al BDP en el principal aliado estratégico del productor boliviano. No solo otorgamos financiamiento; acompañamos cada proyecto con asistencia técnica e inteligencia productiva para que las inversiones generen mayor productividad, competitividad y resiliencia”, afirmó el gerente general de la entidad, Jorge Vargas Ríos.

Datos para reducir riesgos

Uno de los componentes centrales de la propuesta es el Centro de Inteligencia Productiva (CIP), una plataforma que utiliza información territorial, geoespacial y agroclimática para orientar la toma de decisiones. Estas herramientas permiten conocer las capacidades productivas de cada territorio, identificar nuevas oportunidades, monitorear variables climáticas y evaluar con mayor precisión las condiciones en las que se realizará una inversión.

El CIP integra tres instrumentos. El Mapa de Complejidades identifica capacidades y oportunidades productivas en distintos territorios; el Sistema Agroclimático monitorea variables del clima y emite alertas destinadas a disminuir riesgos en la producción; y la Unidad Mínima de Análisis (UMA) incorpora información geoespacial para apoyar la planificación y el desarrollo productivo.

La combinación de estos datos con el financiamiento puede ayudar a orientar los recursos hacia inversiones con mejores condiciones de viabilidad, particularmente en un sector expuesto a sequías, inundaciones y otros efectos de la variabilidad climática.

El BDP plantea que este modelo integral permita aumentar las probabilidades de éxito de las iniciativas financiadas y facilitar la adopción de tecnologías en el agro. La propuesta se enmarca en la búsqueda de una banca de desarrollo más cercana al productor y con capacidad para responder a los desafíos de productividad, sostenibilidad y resiliencia del sector agropecuario boliviano.