BIODIVERSIDAD. El pequeño gato silvestre habita en los bosques nublados de los Yungas. National Geographic presentó la historia de su descubrimiento y su descripción científica fue publicada en la revista Current Biology.
Una nueva especie de felino silvestre fue descubierta en los bosques nublados de los Yungas de Bolivia. Se trata del Leopardus tilcayo, un pequeño gato moteado y el hallazgo constituye la primera descripción de una especie nueva de felino viviente en más de un siglo.
No se trata de la reclasificación de una subespecie conocida ni de la confirmación de una especie propuesta anteriormente, sino de un linaje que no había sido reconocido por la ciencia y cuya identificación fue presentada este 17 de septiembre por National Geographic y respaldada por un estudio publicado en la revista científica Current Biology.
La investigación fue coliderada por la bióloga boliviana y exploradora de National Geographic Paola Nogales-Ascarrunz, fundadora del Programa de Investigación de Félidos Bolivia, y Jonas Lescroart, de la Universidad de Amberes, en Bélgica. También participó Eduardo Eizirik, genetista de la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur, en Brasil.
Un gato diferente en los Yungas
En su publicación, National Geographic relata que la historia comenzó en 2016, cuando Nogales-Ascarrunz recibió una llamada del refugio de fauna silvestre Senda Verde. Al lugar había llegado un pequeño felino que no se parecía a los gatos silvestres conocidos en Bolivia.
El animal había sido encontrado cuando era cachorro en un camino cercano al bosque. Un poblador lo llevó a su casa porque creyó que era un gato doméstico, pero después de convivir cerca de un año con él comprendió que se trataba de un animal silvestre y decidió entregarlo al refugio. Nogales-Ascarrunz quedó sorprendida por su pequeño rostro, sus orejas cortas y redondeadas, sus largos bigotes y, principalmente, las grandes manchas semejantes a rosetas que cubrían su cuerpo.
«Le tomé cientos de fotografías. Estaba fascinada», recordó la investigadora en la publicación de National Geographic.
En un primer momento se creyó que pertenecía a la especie Leopardus tigrinus, conocida también como tigrina, oncilla o tigrillo. Durante mucho tiempo se consideró que este pequeño felino estaba ampliamente distribuido por América Central y América del Sur, incluida Bolivia.
Las dudas surgieron en 2019, mientras Nogales-Ascarrunz preparaba una publicación sobre los felinos del país. Al comparar las fotografías tomadas en Senda Verde con imágenes de referencia de ejemplares de Brasil, advirtió que el animal boliviano tenía rosetas considerablemente más grandes.

El ADN confirmó un linaje diferente
La observación dio paso a una investigación genética internacional. De acuerdo con el estudio publicado en Current Biology, el equipo comparó los genomas completos de 38 ejemplares del género Leopardus procedentes de distintos países, incluidos ocho especímenes históricos conservados en museos.
Los resultados establecieron que el felino de los Yungas pertenece a un linaje propio, separado de los demás gatos tigre hace aproximadamente 1,4 millones de años. Además de sus grandes rosetas oscuras e irregulares, el tilcayo se distingue por su cuerpo esbelto y el pelaje de tonalidades más apagadas.
El ejemplar presentado por National Geographic es un macho de diez años que permanece bajo cuidado en Senda Verde. Mide aproximadamente 46 centímetros desde la cabeza hasta el final del cuerpo y pesa cerca de 1,4 kilogramos, por lo que es más pequeño que un gato doméstico promedio.
Este animal fue establecido como el espécimen de referencia para la descripción científica de la nueva especie.
Un nombre transmitido por generaciones
Los investigadores denominaron a la especie Leopardus tilcayo, conservando el nombre utilizado por los habitantes de los Yungas para referirse al pequeño felino. Según relató Nogales-Ascarrunz a National Geographic, las personas consultadas no identificaron un significado específico para la palabra, pero explicaron que era el nombre utilizado por sus abuelos y transmitido de una generación a otra.
La incorporación de “tilcayo” en el nombre científico reconoce ese conocimiento local y la relación histórica de las comunidades con la fauna de la región.
El estudio no solo permitió describir al tilcayo. Los análisis genómicos mostraron que los gatos tigre, considerados durante décadas como una especie ampliamente distribuida, conforman en realidad un complejo de cinco especies diferentes.
Además del nuevo Leopardus tilcayo, la investigación reconoce a Leopardus guttulus, L. emiliae, L. pardinoides y L. tigrinus. También identifica una nueva subespecie en los Yungas de Perú, denominada Leopardus tigrinus antisuyo.
Esta diferenciación tiene implicaciones para su conservación. Si los gatos tigre son considerados una sola especie con una extensa distribución, su grado de amenaza podría quedar subestimado. Al evaluar cada linaje por separado, sus poblaciones y áreas de presencia serían considerablemente menores.
Todavía quedan muchas preguntas
Pese a la relevancia del descubrimiento, todavía se conoce muy poco sobre la vida del tilcayo. Los científicos no han determinado cuántos ejemplares existen, cuál es su distribución exacta, cómo se reproduce ni otros aspectos básicos de su comportamiento.
Hasta ahora, solo se puede afirmar que habita en la ecorregión de los bosques de los Yungas bolivianos, ubicada en la vertiente oriental de los Andes.
Los investigadores están desplegando cámaras trampa para encontrar nuevos ejemplares y reunir información que permita conocer su población, distribución y necesidades de conservación frente a la pérdida de su hábitat.
National Geographic remarca que el descubrimiento muestra que, incluso entre los felinos -uno de los grupos de animales más conocidos- todavía existen especies por identificar. También pone la mirada sobre la necesidad de proteger los bosques de los Yungas, donde podrían habitar otros animales que la ciencia apenas comienza a conocer.
Fuentes: National Geographic y revista científica Current Biology.
