DIGITALIZACIÓN. Con tres años de trayectoria Argentina y Brasil, la plataforma llega al país a para empoderar a freelancers y trabajadores remotos.
La plataforma de criptoactivos belo anunció oficialmente el inicio de sus operaciones en Bolivia con una propuesta enfocada en ofrecer una experiencia financiera más ágil, moderna y adaptada a la economía digital. Con esta apuesta, la compañía busca reducir las dificultades que enfrentan miles de bolivianos, especialmente freelancers y trabajadores remotos, al operar en un entorno globalizado marcado por las limitaciones, demoras y elevados costos de la banca tradicional.
El desembarco en Bolivia de la compañía está respaldado por su experiencia y solidez durante más de tres años de operaciones en Argentina y Brasil. En ambos mercados, la plataforma fue desarrollada para gestionar flujos de capital en contextos de alta volatilidad y para usuarios que demandan acceso inmediato a sus fondos. Ese aprendizaje es el que ahora se traslada al ecosistema boliviano.
La expansión de belo no es solo geográfica. Es una apuesta sobre quién es el nuevo usuario latinoamericano y qué necesita: alguien que trabaja entre países, cobra en distintas monedas y no tiene tiempo para el banco.
“Llegar a Bolivia es un momento importante para belo. Sabemos que hay miles de profesionales bolivianos que trabajan para el mundo y merecen una herramienta financiera que esté a la altura de su forma de trabajar. Estamos muy contentos de poder acompañarlos en ese camino”, explicó Samanta Fiorentin, líder de comunicaciones LATAM, en el lanzamiento que se realizó en Santa Cruz de la Sierra.
belo llega con una propuesta simple: «tu dinero se mueve al ritmo en que vos te movés». Sin cuenta bancaria local, sin burocracia, sin perder en el tipo de cambio oficial. Belo permite comprar, vender, enviar e intercambiar criptomonedas, y pagar en cualquier parte del mundo con tarjeta Mastercard virtual. Las transferencias entre usuarios belo se hacen por belotag, sin necesidad de dirección cripto, sin complicaciones técnicas. El usuario incluso puede pagar en comercios locales con código QR, ya sea una carrera en taxi, consumo en un restaurant o comprar prendas de vestir en una tienda. Las posibilidades son infinitas.
Fácil de operar
La experiencia está diseñada para que el usuario no necesite entender cripto para usarla. Ese es el diferencial que belo trae de tres años de operación en Argentina y Brasil: sabe cómo hacer que la tecnología blockchain sea invisible para el usuario final.
Para la compañía, nacida en Argentina en 2021, Bolivia representa un mercado estratégico debido al crecimiento de una nueva generación de profesionales, entre desarrolladores, creativos y consultores, que trabajan para clientes del exterior y necesitan acceder a liquidez inmediata sin perder parte importante de sus ingresos en comisiones elevadas o tipos de cambio oficiales poco competitivos.
