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“Bolivianos Imparables”: un homenaje de Coca-Cola Bolivia al esfuerzo diario de quienes mueven y construyen el país

RECONOCIMIENTO. La nueva campaña institucional de Coca-Cola visibiliza la fuerza de miles de hombres y mujeres que, desde sus labores cotidianas, dinamizan la economía, conectan comunidades e impulsan el desarrollo de Bolivia.

Lidia Espinoza es una recolectora que recorre las calles de Santa Cruz desde hace 20 años; Gonzalo Mérida y Yessica Aquisi son una pareja de emprendedores gastronómicos; y Ana mantiene en El Alto el legado de su madre. Ellos son los protagonistas de “Bolivianos Imparables”, la nueva campaña de Coca-Cola Bolivia, con la que la compañía busca rendir tributo a la resiliencia, la dedicación y el empuje del pueblo boliviano.

El spot pone en el centro a aquellas personas que cada mañana se levantan con determinación para construir un mejor futuro, demostrando que el verdadero motor del país está en las acciones cotidianas.  La pieza audiovisual, elaborada por la agencia Sobrinos, también retrata otras historias reales e inspiradoras de la vida cotidiana: desde un chofer de reparto que inicia su ruta al amanecer, las caseritas de las pensiones y las dueñas de tiendas de barrio, hasta los agricultores en el campo y las operadoras de atención telefónica. A través de este mosaico de laboriosidad, la campaña destaca cómo el esfuerzo individual se transforma en un impulso colectivo que sostiene a toda una nación.

El concepto de “Bolivianos Imparables” trasciende el ámbito laboral para celebrar la actitud con la que los bolivianos afrontan las dificultades. Como destaca el manifiesto audiovisual de la campaña, son personas que “eligen moverse, que sienten que de esa forma avanzan y que, a través de acciones simples, logran conectar a otros, generando un efecto positivo en toda la comunidad”.

Innovación, esfuerzo y legado

Entre los protagonistas del video están Gonzalo Mérida y Yessica Aquisi, creadores de PatiParrillas. La pareja encontró en la innovación una forma de sacar adelante su emprendimiento gastronómico.

Esta pareja creó «Patiparrillas», una propuesta innovadora en La Paz.

“Vendíamos brochetas de pollo y las cosas no iban tan bien. Nos pusimos creativos y decidimos lanzar las patitas a la parrilla. A la gente le encantó la novedad y desde ahí no paramos. Levantarnos cada día a encender la parrilla es nuestra forma de aportar al país y demostrar que, cuando se quiere, se puede”, expresan Gonzalo y Yessica.

Con 64 años, Lidia Espinoza Ramos lleva dos décadas dedicada al reciclaje, actividad que constituye su principal fuente de trabajo e ingreso familiar. Con el apoyo y la capacitación de Coca-Cola, continúa trabajando con pasión para proteger el entorno.

Lidia Espinoza forma parte de una asociación de recolectores y recorre las calles de la ciudad desde hace 20 años.

“Reciclo hace 20 años y es mi fuente de trabajo. Con el apoyo y las capacitaciones de Coca-Cola sigo firme en mi labor con un objetivo claro: que no quede ni una sola botella en el suelo ni en las calles”, expresa doña Lidia.

Por su parte, la señora Ana continúa el legado familiar iniciado por su madre en la década de 1980. Junto con su hijo, atiende diariamente una pensión de comida en El Alto, donde sirve platos tradicionales de la gastronomía nacional.

Ana mantiene el legado de su madre en su restaurante en El Alto. Allí trabaja junto a su hijo.

“Sostener la pensión junto a mi hijo es continuar con el legado de mi mamá desde los años 80. Servir nuestra comida nacional cada día nos llena de orgullo”, afirma.

La suma de acciones

“En Coca-Cola llevamos décadas caminando junto a las familias bolivianas. Con ‘Bolivianos Imparables’ queremos reconocer y celebrar a cada hombre y mujer que, desde su trabajo diario, con amor por los suyos y un empuje inquebrantable cuando las cosas se ponen difíciles, sostiene a este país», destaca Claudia Fernández, directora de Asuntos Públicos, Sostenibilidad y Comunicación de Coca-Cola.

«Esta campaña refleja que las grandes transformaciones no ocurren de la noche a la mañana, sino a través de millones de pequeñas acciones cotidianas. Son ellos quienes inspiran nuestra labor diaria y nos recuerdan que, trabajando juntos, somos imparables”, agrega.