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Empresas SuperStar 2026 busca negocios que combinen crecimiento, inclusión y sostenibilidad

CONVOCATORIA. Seis empresas y emprendimientos recibirán subvenciones no reembolsables por un total de Bs 255.000. La iniciativa prioriza la agricultura sostenible, la economía circular, el liderazgo de mujeres y jóvenes y la generación de empleo digno. Las postulaciones estarán abiertas hasta el 7 de septiembre.

Seis empresas y emprendimientos bolivianos recibirán subvenciones no reembolsables por un total de Bs 255.000 para poner en marcha propuestas que les permitan crecer y, al mismo tiempo, generar impactos positivos en la sociedad y el medioambiente. Los recursos serán entregados a través del programa Empresas SuperStar 2026, que tiene en marcha una convocatoria nacional que busca negocios con capacidad para innovar frente a desafíos como la desigualdad, el cambio climático y la degradación ambiental.

El programa contempla dos categorías: Empresas de Triple Impacto y Agricultura Sostenible. Tres iniciativas de la primera categoría recibirán 50.000 bolivianos cada una, mientras que otras tres vinculadas con la agricultura sostenible accederán a  35.000 por proyecto. Además del financiamiento, las seleccionadas recibirán asistencia técnica especializada, mentorías, capacitación empresarial y apoyo para elaborar sus planes de negocio y medir los resultados de sus proyectos.

SuperStar llega a su quinta edición y es impulsado por Oxfam Intermón, Ayuda en Acción Bolivia, MaríaMarina Foundation y Fundes Bolivia. Durante la última versión reunió a 92 micro, pequeñas y medianas empresas, capacitando a más de 350 personas en economía circular e impulsando la recuperación y valorización de más de 60 toneladas de residuos.

Negocios que crecen con impacto

La convocatoria busca empresas y emprendimientos que integren en su modelo de negocio objetivos económicos, sociales y ambientales. Entre las propuestas priorizadas están aquellas que promuevan la economía circular, el uso eficiente de los recursos, la generación de empleos dignos y la construcción de cadenas de valor más sostenibles y transparentes.

También se valorarán las iniciativas que fortalezcan el liderazgo de mujeres y jóvenes, incorporen a grupos vulnerables dentro de sus cadenas productivas y distribuyan de manera más justa los beneficios generados.

El programa apunta a propuestas que puedan demostrar cómo la inversión contribuirá a mejorar el desempeño económico del negocio y, paralelamente, a responder a problemas sociales y ambientales. Entre las prácticas consideradas están la transformación de residuos en materias primas o nuevos productos, la incorporación de energías renovables, la recuperación y el reciclaje de materiales, la generación de ingresos justos para pequeños proveedores y la adopción de sistemas productivos que prevengan la deforestación y regeneren los recursos naturales.

El jurado evaluará el impacto social y ambiental de cada propuesta, su viabilidad técnica y financiera, la capacidad del equipo para ejecutarla, su potencial de crecimiento y la posibilidad de mantener sus resultados en el tiempo.

Dos categorías de participación

La categoría Empresas de Triple Impacto está dirigida a pequeñas y medianas empresas que tengan entre 10 y 50 trabajadores, considerando al personal permanente, eventual o a destajo. Las postulantes deberán estar legalmente constituidas, contar con Número de Identificación Tributaria (NIT), matrícula de comercio, estados financieros y un mínimo de dos años de operación.

La segunda categoría está destinada a organizaciones y emprendimientos individuales o asociativos vinculados con la agricultura sostenible. Pueden participar iniciativas que trabajen con sistemas orgánicos, agroecológicos, regenerativos, de conservación o permacultura y que tengan al menos dos años de funcionamiento.

La convocatoria incluye propuestas relacionadas con sistemas silvopastoriles, acuicultura, turismo sostenible y otras actividades productivas que promuevan el uso responsable de los recursos naturales.

En esta categoría se valorará especialmente el manejo sostenible del agua, el suelo y los bosques; la conservación de la biodiversidad; la restauración de ecosistemas; la inclusión de comunidades rurales, indígenas y campesinas, y la participación de mujeres y jóvenes.

Las bases de SuperStar 2026 establecen que las organizaciones postulantes deberán tener capacidad administrativa para recibir, ejecutar y rendir cuentas de los recursos. También deberán aportar, en efectivo o en especie, al menos un monto equivalente a la subvención solicitada.

De la postulación a la implementación

Las postulaciones deberán realizarse hasta el 7 de septiembre mediante la plataforma SUPERIMPACT360. Un jurado externo seleccionará a diez finalistas en cada categoría. Los 20 participarán en una capacitación para preparar la presentación de sus proyectos antes de la elección de los seis ganadores.

Los resultados serán anunciados hasta el 30 de septiembre. Después comenzará la etapa de implementación, que incluirá la elaboración de planes de negocio e inversión, asistencia técnica, mentoría estratégica y acompañamiento para medir el impacto.

Los fondos podrán destinarse a servicios de desarrollo empresarial, inversiones en maquinaria y equipos, rediseño de procesos, certificaciones, desarrollo de nuevos productos, estudios de mercado y acciones de posicionamiento comercial. Los proyectos deberán ejecutarse hasta el 15 de abril de 2027.

Innovaplast impulsa la recuperación de materiales reciclables en La Paz y El Alto, trabajando con mujeres en situación de vulnerabilidad.

Experiencias exitosas

A lo largo de sus distintas ediciones, Empresas SuperStar ha acompañado negocios que muestran cómo el crecimiento puede combinarse con la inclusión social y el cuidado del medioambiente. Uno de ellos es Innovaplast, empresa fundada por Cecilia Jauregui en El Alto, que transforma residuos plásticos recolectados en La Paz y El Alto en productos con valor agregado. Además, trabaja con grupos de mujeres en situación de vulnerabilidad para facilitar su acceso a mercados y mejorar sus oportunidades económicas.

Su experiencia demuestra que un negocio puede recuperar materiales desechados, generar ingresos y construir una cadena de suministro más justa, integrando rentabilidad con impacto social y ambiental.

Otro caso es Helados Bonifrut, una empresa nacida en la provincia Vaca Díez, en Beni, que transforma frutos amazónicos como asaí, cupuazú, majo y achachairú en helados y paletas artesanales. Incorpora a comunidades locales en la provisión de materia prima y busca generar ingresos mediante el aprovechamiento sostenible de los recursos del bosque.

Bonifrut fue una de las ganadorasen la categoría Agricultura Sostenible. El reconocimiento le permitió acceder a financiamiento, mentorías y asistencia técnica para fortalecer su infraestructura productiva y ampliar la presencia de sus productos en el mercado nacional.

Estas experienciasreflejan la diversidad de los negocios que el programa busca fortalecer: desde iniciativas de economía circular en las ciudades hasta emprendimientos que valorizan la biodiversidad y generan oportunidades en las comunidades amazónicas.