TURISMO. El café campeón de Bolivia impulsa una estrategia que articula vinos de altura, gastronomía, naturaleza y hospitalidad para consolidar a Samaipata como un destino de experiencias con identidad propia.
Samaipata está construyendo una nueva forma de contar su historia. Ubicado a unos 120 kilómetros de Santa Cruz de la Sierra, en la transición entre los valles cruceños y el Parque Nacional Amboró, este municipio quiere consolidarse como un destino donde el café de especialidad, los vinos de altura, la gastronomía y la calidez de su gente, sumados a su riqueza arqueológica, conforman una experiencia capaz de despertar los sentidos y atraer a visitantes que buscan autenticidad.
Esta es la apuesta de productores, empresarios e instituciones con el concepto de «Nuevo Origen Sensorial», una iniciativa que busca proyectar al municipio a partir del valor de sus productos, su patrimonio natural y cultural, y una oferta turística cada vez más diversa.
El punto de partida es el café de excelencia, a partir del microlote Geisha producido por Óscar Crespo y su familia, que fue el ganador del Torneo de Excelencia del Café Boliviano (TECAB) 2025 con una histórica puntuación de 91,78 puntos. Sin embargo, la propuesta va mucho más allá de un café premiado: busca convertir ese reconocimiento en la puerta de entrada para descubrir todo lo que ofrece la región.
«Samaipata es un estilo de vida que se saborea. A través de este histórico café ganador queremos que el país experimente la mística de su territorio: la pausa y el confort de su hospitalidad, la elegancia de sus copas de vino de altura y el orgullo de su agricultura fina. El café abre el camino, pero la región entera te atrapa», señalaron desde la dirección ejecutiva de Hierro Brothers, una de las organizaciones impulsoras de la iniciativa.
El proyecto es impulsado por una alianza entre TECAB Bolivia, Hierro Brothers (HB Bronze Coffeebar), la Cámara Nacional de Exportadores de Bolivia (CANEB), la plataforma Conoce Bolivia y el Banco Mercantil Santa Cruz (BMSC), instituciones que buscan convertir la excelencia de los productos bolivianos en una oportunidad para fortalecer el turismo, abrir nuevos mercados y generar desarrollo para las economías locales.
Alianzas para consolidar la excelencia
Para los productores, el reconocimiento obtenido en el TECAB representa mucho más que un premio. Es una oportunidad para fortalecer el trabajo conjunto, mantener estándares de excelencia y abrir nuevas oportunidades para la caficultura boliviana.
«Estamos trabajando junto con estas organizaciones y con los productores para mantener la calidad y fortalecer esta iniciativa. Es muy importante posicionar a Samaipata como un nuevo origen sensorial de calidad», afirmó Óscar Crespo Montenegro, integrante de la familia productora del café ganador, cultivado bajo un sistema agroforestal.

Según explicó, el trabajo coordinado entre productores e instituciones busca consolidar una propuesta que beneficie a toda la provincia Florida, impulsando tanto la producción como la promoción del destino.
«Para nosotros significa un paso importantísimo. Estamos fortaleciendo el trabajo de calidad a través de estos eventos, de las alianzas que estamos logrando y de este nuevo origen sensorial. Todo eso impacta directamente en la producción y también en el ánimo que tienen las personas para seguir participando y apostando por la excelencia», sostuvo.
Como parte de ese proceso, ocho productores de la provincia Florida participarán en la Specialty Coffee Expo Bolivia 2026, que se realizará del 2 al 5 de julio con la presencia de más de 140 marcas y representantes de nueve países. Crespo también presentará una iniciativa de apadrinamiento de árboles, que busca vincular la producción de café con la conservación de los bosques.

Un lugar especial
Las condiciones de suelo, altitud y clima que distinguen a Samaipata también la han convertido en una de las zonas vitivinícolas emergentes más importantes del país. En los últimos años, sus vinos de altura han obtenido medallas en algunos de los principales concursos internacionales, como Bacchus, en España, y Virtus, en Portugal. Bodegas como Uvairenda, con su línea 1750, y Landsuá han contribuido a ese posicionamiento con cepas que hoy llegan a mercados como Japón, Alemania, Estados Unidos y Brasil.
La vitivinicultura está contribuyendo a transformar la economía local. Según datos del Instituto Cruceño de Estadística (ICE), la superficie cultivada con vid en los valles cruceños creció de 121,3 hectáreas en 2013 a 523,5 hectáreas en 2024, un incremento superior al 325 %. Hoy la región combina bodegas boutique, restaurantes, alojamientos de autor y recorridos enoturísticos que complementan atractivos como el sitio arqueológico de El Fuerte, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, y el Parque Nacional Amboró.
Durante el lanzamiento del nuevo concepto sensorial, también estuvieron presentes bodegas como 1750, Landsuá, Delabú y Val Branco, reflejando cómo la producción vitivinícola se ha convertido en otro de los pilares de la creciente oferta turística del municipio.

Un destino con proyección
Samaipata es uno de los seis destinos priorizados a nivel nacional por el Gobierno dentro del Plan Maestro de Turismo Sostenible, al ser considerado un destino de «rápida respuesta» por contar con atractivos consolidados, servicios en expansión y una demanda sostenida, aunque todavía enfrenta desafíos en gestión e infraestructura, como los problemas que actualmente persisten en la carretera que conecta a la zona con Santa Cruz de la Sierra.
En ese contexto, iniciativas como «Nuevo Origen Sensorial» buscan integrar producción, gastronomía, patrimonio y turismo bajo una misma estrategia de desarrollo. La meta es que quienes lleguen atraídos por una taza de café descubran también los vinos de altura, los sabores locales, los paisajes y el patrimonio arqueológico de Samaipata. Más que promocionar productos por separado, la apuesta es consolidar una marca territorial que convierta al municipio en un destino donde la excelencia se vive en cada experiencia.
