LETRAS. La iniciativa «Pequeñas historias, grandes valores» convocó a estudiantes de secundaria a crear relatos inspirados en su entorno y en la identidad cultural cruceña.
Cerca de un centenar de estudiantes de secundaria aceptó el desafío de convertir sus ideas en historias. Inspirados en valores, experiencias cotidianas y elementos de la identidad cultural cruceña, los alumnos de distintas unidades educativas participaron en el concurso intercolegial de cuentos infantiles «Pequeñas historias, grandes valores», una iniciativa impulsada por la carrera de Comunicación y Periodismo Digital de la Universidad Franz Tamayo (Unifranz), sede Santa Cruz.
La convocatoria nació con un objetivo que va más allá de premiar la creatividad: fortalecer las habilidades de lectura, escritura y comprensión lectora entre estudiantes de primero a sexto de secundaria, en un contexto marcado por importantes desafíos educativos.
Datos del Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa y de UNESCO-LLECE, muestran que solo tres de cada diez estudiantes comprenden adecuadamente lo que leen. La cifra refleja una problemática que limita el aprendizaje, el desarrollo del pensamiento crítico y la capacidad de los jóvenes para desenvolverse en una sociedad cada vez más compleja y saturada de información.
Lectura y motivación
Ante esta realidad, Unifranz decidió apostar por una estrategia diferente: convertir la lectura y la escritura en una experiencia creativa y motivadora.
«El concurso busca transformar la lectura y la escritura en una experiencia significativa para los estudiantes. A través de la creación de cuentos originales, los participantes no solo ejercitan sus habilidades de redacción y comprensión lectora, sino que también desarrollan su imaginación y su capacidad narrativa», explica Fabiola Vargas, directora de la carrera de Comunicación y Periodismo Digital de Unifranz Santa Cruz.
La propuesta invitó a los participantes a construir historias inspiradas en la vida cotidiana, incorporando valores fundamentales y elementos propios de la cultura cruceña. El interés generado se reflejó en la recepción de cerca de 100 cuentos, una muestra del potencial creativo que existe entre los jóvenes cuando encuentran espacios para desarrollar su talento.
Para Vargas, fortalecer estas capacidades es una necesidad urgente. «Leer permite comprender mejor el mundo, analizar y formar criterios propios, mientras que escribir ayuda a organizar ideas y desarrollar competencias fundamentales para la vida. Ambas habilidades constituyen la base para cualquier carrera profesional y para la capacidad de comunicación que exige el mundo actual», sostiene.
Más allá de la competencia, la iniciativa busca promover una cultura lectora más sólida y duradera. Por ello, el proyecto involucra también a docentes, familias y unidades educativas, entendiendo que el desarrollo de estos hábitos requiere el compromiso de toda la comunidad educativa.
«Esperamos que esta convocatoria motive a más estudiantes a descubrir el valor de la lectura y la escritura como herramientas de crecimiento personal y académico. Uno de los aspectos más importantes del proyecto es involucrar a docentes, familias y colegios en un proceso formativo que promueva el hábito lector y la producción escrita», agrega la académica.
El jurado está integrado por reconocidas figuras de la literatura cruceña y docentes universitarios. Los cuentos seleccionados serán publicados el 30 de junio en las plataformas oficiales de Unifranz para que el público pueda conocerlos y votar por sus favoritos.
La premiación se realizará el 22 de julio, permitiendo que las historias creadas por los estudiantes trasciendan el concurso y lleguen a nuevos lectores. Pero la iniciativa busca sembrar una inquietud más profunda: que los jóvenes vuelvan a encontrar en la lectura y la escritura una forma de comprender el mundo y de construir su propia voz.

Con datos de Unifranz
