PRODUCCIÓN. Productores de La Paz y Cochabamba obtuvieron premios en una competencia que reunió a representantes de cinco países.
El té nacional mostró su calidad en un certamen internacional. Productores de té verde y té rojo y una catadora boliviana destacaron en la V Competencia de Té Artesanal de Sudamérica, organizada por la Escuela Peichen Tea Palace que se realizó recientemente en Argentina.
David Quispe Flores, de la empresa Té de Montaña -de Caranavi, en el departamento de La Paz-, ganó la medalla de oro en la categoría de Té Verde con una calificación de 75,3 puntos. En la categoría de Té Rojo obtuvo la mención de Té Gourmet con 71.6 puntos..
Las plantas de Té de Montaña se cultivan a 1.500 metros de altitud. En 1980, los padres de Quispe comenzaron su aprendizaje con el apoyo de la cooperación china; el primer paso fue rehabilitar sus cultivos. “En todo este proceso siempre hemos coadyuvado con el medioambiente haciendo que la fauna y la flora permanezca presente en la zona”, comentó Quispe, al destacar el trabajo que desarrollan junto a su hermano Godo.
En 2014 se logró ese objetivo y en 2019 comenzó la comercialización. Actualmente, producen té verde y negro en hebras, diferente a los tés en saquitos para sopar y mucho más requerido por los clientes.
Un té gourmet desde Cochabamba
José Nelson López Saavedra, de la empresa Té Brotes Infusiones de Mi Tierra, ubicada en Cochabamba, obtuvo la mención de Té Gourmet con 73,5 puntos en la categoría de té rojo o más conocido como té negro en occidente.
En 1999, la familia López y otros productores plantaron Camellia sinensis-té procedente de Japón, y ahí nació la Asociación de Productores de Té (Agroté), que impulsó la marca Té Chapare para el acopio colectivo. En 2024, la empresa dejó de recolectar las cosechas y la familia fundó su propio emprendimiento: Té Brotes de Infusiones de Mi Tierra, que produce té verde, negro y blanco.
“Mi objetivo es continuar fortaleciendo este emprendimiento familiar, preservando las plantaciones de té establecidas por mis padres, diversificando la producción y generando productos naturales de calidad que contribuyan tanto al desarrollo económico familiar, como el fortalecimiento de la producción local”, expresó López.

Una competencia de cata
En tanto, la boliviana Grissel Vergara Flores ganó el tercer lugar en el Duelo de Catadores de Té, donde los participantes catan tres muestras cerradas para reconocer su variedad, procedencia y asignarles un puntaje.
En el certamen, organizado en Argentina, el 4 y 5 de julio, por la escuela Pei Chen Tea Palace, los productores bolivianos compitieron con productores de Argentina, Colombia, Ecuador y Perú. Las evaluaciones estuvieron a cargo de 40 catadores internacionales y el jurado de élite, en el que estuvo la experta boliviana Mariana Pedraza.
La viceministra de Gastronomía, Sumaya Prado, destacó los galardones alcanzados por los productores bolivianos. «Cada reconocimiento internacional que reciben nuestros productores es también un reconocimiento a Bolivia. Felicidades por demostrar que el té boliviano puede competir al más alto nivel gracias a la calidad de nuestros productos, al conocimiento de quienes los cultivan y al compromiso con el que preservan sus procesos”.
Agregó que “estos logros fortalecen nuestro patrimonio alimentario y abren nuevas oportunidades para que la producción boliviana siga ganando reconocimiento en los mercados internacionales”.

