CONSERVACIÓN. El Gobierno y WWF firmaron un memorándum para desarrollar un mecanismo que combine recursos internacionales y aportes nacionales crecientes. La iniciativa abarcará 24 áreas protegidas nacionales y cuatro áreas de la Autonomía Indígena de Charagua Iyambae.
La firma de un Memorándum de Entendimiento marcó el inicio del proceso de creación de un Programa de Financiamiento para la Permanencia (PFP), uno de los elementos esenciales para que Bolivia pueda acceder a financiamiento climático enfocado en la conservación.
El documento fue suscrito por el Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), a través del ministro Oscar Mario Justiniano, ; el presidente y CEO de WWF Estados Unidos, Carter Roberts, quien llegó a Bolivia; y el representante país de WWF, Sergio Criales.
El trabajo se desarrollará junto a aliados estratégicos. El ministro Justiniano destacó la relevancia de este acercamiento, señalando que Bolivia ha decidido abrir sus puertas al mundo para construir alianzas que respondan de manera eficaz a los desafíos económicos, sociales y ambientales actuales.
«Nos sumamos a esta gran alianza impulsados por el compromiso compartido de frenar la deforestación, consolidar modelos sostenibles que valoren el bosque en pie y asegurar que el financiamiento climático llegue oportunamente a quienes custodian estos territorios», enfatizó la autoridad.
Afirmó que el Gobierno nacional avanza con determinación en opciones de financiamiento climático, como la iniciativa REDD+ jurisdiccional liderada de manera pionera por la Autonomía Indígena Guaraní de Charagua Iyambae y el Fondo de Bosques Tropicales promovido por Brasil. Este modelo articula la gobernanza indígena, la transparencia y acciones concretas frente a la presión de economías ilegales, avasallamientos e incendios forestales.
Un mecanismo probado
Por su parte, el presidente de WWF Estados Unidos, Carter Roberts, expresó su satisfacción por concretar esta alianza, destacando la firme voluntad política y el liderazgo del Gobierno boliviano en beneficio de su gente y su biodiversidad.
«Sabemos la inmensa importancia que Bolivia tiene en cuanto a su naturaleza, su gente y su cultura. Este es el momento de cristalizar una gran alianza y duplicar nuestros esfuerzos, trayendo recursos humanos, experiencia global y un mecanismo financiero probado como el PFP para apoyar esta visión», afirmó Roberts.
El PFP abarcará 24 Áreas Protegidas nacionales y cuatro áreas de la Autonomía Indígena de Charagua Iyambae. Su objetivo es canalizar fondos para un financiamiento sostenible y de largo plazo que apoye el manejo efectivo de estas zonas y la conservación de la biodiversidad, estableciendo el punto de partida hacia un esquema de financiamiento permanente para todo el Sistema Nacional de Áreas Protegidas.
Del encuentro participaron también autoridades nacionales, como el viceministro de Desarrollo Agropecuario y Agroforestal, Karel Rivero, junto a la delegación internacional de WWF. Con este encuentro, ambas partes reafirmaron su compromiso de brindar apoyo técnico y económico a las comunidades que protegen las zonas forestales de Bolivia.
Un pedido reiterado
La creación de un PFP fue uno de los pedidos reiterados al Gobierno boliviano durante el XXVIII Congreso de la Red de Fondos Ambientales de Latinoamérica y el Caribe (RedLAC), realizado en octubre en Santa Cruz de la Sierra. El encuentro puso sobre la mesa la necesidad de asegurar recursos duraderos para las áreas protegidas y sostener la conservación más allá de los plazos de un proyecto puntual.
Durante las jornadas también se planteó que atraer fondos requiere preparar proyectos técnica y financieramente sólidos, fortalecer las instituciones y garantizar la participación de los pueblos indígenas y las comunidades en las decisiones sobre sus territorios. La transparencia, el seguimiento de los recursos y la medición de los resultados fueron otras condiciones señaladas para convertir las oportunidades de financiamiento en acciones de conservación sostenibles.
En una entrevista con Portal Verde, el director de Conservación de WWF Bolivia, Jordi Surkin, explicó que el PFP busca “asegurar el financiamiento del sistema con una inyección de fondos de diversas fuentes, pero al mismo tiempo apoyando para que el Gobierno y el SERNAP desarrollen mecanismos propios que permitan ir aumentando sus contribuciones al sistema a lo largo del tiempo”.
Agregó que el mecanismo funciona con un monto grande de fondos externos en su etapa inicial, los que van reduciéndose en la medida que aumenta la contribución del Estado, con el objetivo de garantizar la sostenibilidad de las acciones de conservación.
