EMPRESARIAL. La compañía expresó que este logro responde a una estrategia basada en cuatro pilares: agua, empaques, clima y empoderamiento económico.
Embol Coca-Cola fue reconocida nuevamente entre las tres empresas con mejor desempeño en sostenibilidad del país en el Ranking Merco ESG 2025. La compañía, que ocupó el segundo lugar en el ranking, expresó que esto refleja una gestión consistente en criterios ambientales, sociales y de gobernanza, y reafirma una forma de hacer empresa donde la sostenibilidad es parte de cada decisión y de la manera en que la compañía genera valor para Bolivia.
“Este reconocimiento nos llena de orgullo porque refleja el trabajo constante que realizamos junto a nuestros colaboradores, aliados y comunidades. En Embol entendemos que la sostenibilidad se construye todos los días, con acciones concretas”, afirmó Luis Lugones, gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de Embol.
“Los consumidores esperan coherencia entre lo que una marca dice y lo que hace. Esa expectativa ha reforzado nuestro compromiso con la transparencia y con una gestión responsable en toda nuestra cadena de valor Hoy las decisiones no se evalúan únicamente por su impacto económico, sino también por su impacto ambiental y social”, explicó Claudia Fernández, directora de la Fundación Coca-Cola de Bolivia.
Una ruta con cuatro pilares
A través de una nota de prensa, la compañía explicó que esa visión toma forma en una ruta sostenible basada en cuatro pilares: agua, empaques, clima y empoderamiento económico.
A través de sus tres Fábricas de Agua, devuelve a la naturaleza tres veces más agua de la que utiliza en sus operaciones. Este trabajo también ha contribuido a proteger más de 70.000 hectáreas de bosque y a ampliar el acceso de agua potable para más de 17.000 personas, porque proteger el agua es contribuir al bienestar de las personas y al futuro de las comunidades.
Impulsando una economía circular, también busca extender la vida útil de los materiales y promover un consumo más responsable. Hoy recupera el 65% de sus envases, cuenta con un portafolio 98% reciclable y mantiene un 40% de envases retornables. A ello se suman sistemas de reciclaje inclusivo y una operación con cuatro plantas Cero Residuos.
La compañía también ha avanzado en la incorporación de energías renovables a través de la instalación de más de 1.920 paneles solares, una reducción del 30% en el consumo energético de sus equipos de frío y la incorporación de su Primera Ruta Eléctrica para distribución en Santa Cruz, operada con un camión 100% eléctrico, lo que constituye «una forma más eficiente y responsable de gestionar la operación».
A través de distintos programas, la empresa fortaleció las capacidades de más de 30.000 mujeres y 15.000 jóvenes mediante iniciativas que fortalecen sus capacidades, amplían oportunidades de capacitación y empleabilidad, y promueven su desarrollo económico. Sólo en la gestión 2025, certificó a más de 10 mil personas entre emprendedoras, mercados locales con potencial turístico, restaurantes y puestos de comida de calle.
Construyendo valor compartido
En un contexto donde la articulación entre actores resulta esencial para impulsar el crecimiento económico, EMBOL Coca-Cola reafirmó su compromiso de seguir construyendo valor compartido junto a comunidades, emprendedores, clientes y aliados estratégicos, contribuyendo a construir un país más resiliente y con mayores oportunidades para todos.
“Nuestra posición en el monitor Merco ESG también pertenece a todas las organizaciones, instituciones y comunidades que trabajan junto a nosotros. Las alianzas nos permiten ampliar el impacto de cada iniciativa y demostrar que los grandes desafíos ambientales y sociales solo pueden abordarse de manera conjunta”, destacó Claudia Fernández.
«Sabemos que el crecimiento económico y el impacto en ESG deben ir de la mano. Por eso, seguimos recorriendo una ruta que convierte la sostenibilidad en una práctica consistente, capaz de generar resultados concretos y ampliar nuestro impacto positivo. Durante más de 30 años, Embol acompañó el desarrollo del país como embotellador de Coca-Cola en Bolivia, una historia que forma parte de los 83 años de la marca en el país y que queremos seguir construyendo de la mano de la sostenibilidad», concluyó Lugones.
