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“No es tilcayo”: video viral de un ocelote preocupa por normalizar el mascotismo de animales silvestres

Esta es una captura del video que circula en redes mostrando a un pequeño ocelote en condiciones de mascotismo. Una nueva alerta sobre los riesgos que enfrenta la fauna silvestre.

BIODIVERSIDAD. El biólogo Enzo Aliaga-Rossel aclara que el pequeño felino mostrado por una familia de Rurrenabaque no es un Leopardus tilcayo, sino una cría de ocelote. Advierte que la viralización de estas imágenes puede normalizar el mascotismo, incentivar la captura y comercialización de fauna silvestre y provocar daños a animales que deben permanecer en su hábitat.

Tener fauna silvestre como mascota está prohibido en Bolivia. Con esa advertencia, el biólogo Enzo Aliaga-Rossel, investigador del Instituto de Ecología de la UMSA y uno de los científicos que describió al Leopardus tilcayo, se refiere al video viral que muestra a una familia de Rurrenabaque (Beni) junto a un pequeño felino presentado como supuesto Tilcayo.

El especialista descarta esa identificación y señala que se trata de un ocelote, pero advierte que el problema de fondo es la normalización del mascotismo de animales silvestres. Tras la confirmación de una nueva especie de felino en Bolivia, se han viralizado imágenes de posibles individuos de la misma clase.

Aliaga explica que el animal mostrado en el video de Rurrenabaque es una cría, algo que identifica por el tamaño de sus patas, la cara y la contextura, mientras que el Tilcayo es un felino que incluso en edad adulta es más pequeño que un gato doméstico. “Es un ocelote”, afirma el investigador, quien teme que la viralización de este tipo de imágenes genere interés por capturar o mantener animales silvestres como mascotas y termine promoviendo su comercialización.

El biólogo, en una nota compartida por la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), aclara además que la existencia de otros pequeños felinos manchados en diferentes regiones del país no significa que todos correspondan al Leopardus tilcayo. Varias especies pueden confundirse por su apariencia y precisamente el estudio genético permitió establecer sus diferencias. En el caso del Tilcayo, la investigación realizada hasta ahora determinó que habita en los bosques de los Yungas (La Paz), mientras se estudia con mayor precisión hasta dónde se extiende su distribución.

La amenaza del mascotismo

Detrás de una cría silvestre mantenida como mascota suele existir una historia de daño. Aliaga explica que estos animales son separados de su hábitat y, muchas veces, de su madre tras la caza; posteriormente pueden sufrir problemas por una alimentación inadecuada y, al crecer, necesitan territorio y condiciones que una vivienda no puede proporcionar.

“Una imagen que parece curiosa o enternecedora puede terminar promoviendo una práctica que causa daño a los animales. No podemos fomentar el mascotismo de animales silvestres”, enfatiza.

Por ello, el biólogo pide responsabilidad al compartir estos contenidos y recomienda que, ante el hallazgo de fauna silvestre, se contacte inmediatamente con autoridades municipales o departamentales en lugar de llevar al animal a casa. Por ejemplo, pueden comunicarse con Pofoma a través de la línea gratuita 800 14 0303.

También exhorta a medios de comunicación y usuarios de redes sociales a evitar afirmaciones sobre especies o nuevos lugares de distribución sin respaldo científico, especialmente porque varios pequeños felinos bolivianos pueden confundirse a simple vista.

Aliaga recuerda que el Decreto Supremo 4489 prohíbe la tenencia de animales silvestres como mascotas y advierte que la captura, tenencia o tráfico de fauna puede derivar en sanciones según las circunstancias del caso.